<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545</id><updated>2011-08-01T00:08:24.761-07:00</updated><category term='Arte by Sofi Orrego'/><category term='Arte :  by Anne'/><category term='Arte &quot;Mirta&quot;  by Sofi Orrego'/><title type='text'>Fear</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-5043399481877087340</id><published>2011-07-24T07:20:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T07:23:54.168-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Confusión, autolvido: adaptación: tolerancia.&lt;br /&gt;Alguien que encaja.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-5043399481877087340?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/5043399481877087340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=5043399481877087340' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5043399481877087340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5043399481877087340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2011/07/confusion-autolvido-adaptacion.html' title=''/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-5590793169967476131</id><published>2010-01-04T12:28:00.000-08:00</published><updated>2010-01-04T12:33:12.447-08:00</updated><title type='text'>Dark concert</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/S0JQczePAoI/AAAAAAAAAGI/1cQr7XFP7cY/s1600-h/imagesCA2K5MBS.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5422985357091078786" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 136px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/S0JQczePAoI/AAAAAAAAAGI/1cQr7XFP7cY/s400/imagesCA2K5MBS.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Era la primera vez que iba a un concierto de bandas de dark metal. Estaba emocionada, más que nada porque tocaba él. A pesar de que mi mamá no me había dado permiso para ir a ese recital de adoradores del diablo yo había hallado la manera de ir. Nazarena, mi amiga corista del templo, había logrado convencer a mamá de que se trataba de un concierto sano, donde los jóvenes a pesar de sus atuendos raros solo estaban prestos a alabar al señor, que no era ningún aparato del demonio intentando seducir a incautas jovenzuelas como nosotras. A mí en realidad no me interesaba mucho el concierto en sí sino la idea de verlo a él en escena que me estremecía por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había conocido a Galileo en el shopping al cual íbamos siempre con Nazarena, mi amiga corista. Ella gustaba mucho de ir al cine y luego tomar algún helado o recorrer las tiendas sin plan específico alguno salvo el de desear en vano artículos. Galileo era lo que se decía un tipo de rostro hermoso. Su melena castaña junto a cierto dejo de timidez enmarcaba sus perfectas mandíbulas al ras de una incipiente barba que como quien no quiere la cosa crecía al descuido. Sus gastados y caídos jeans marcaban una silueta esbelta y tonificada que me dejaba sin aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nazarena era unos diez años mayor que yo pero nuestra afinidad se había dado a través de la música. Ella cantaba el corte de un single de radio en el estudio de mi padre, yo ayudaba en el mismo como secretaria y por ahí se dieron las afinidades. Me gustaba su compañía sobre todo porque siempre estaba rodeada de amigos lindos sin que por eso se comportara como una diva acaparadora y con el tiempo, solo con ella mamá me dejaba salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Galileo era uno de esos tipos a quienes las mujeres quedaban viendo boquiabiertas. Era común encontrarlo en los shoppings sentado en alguna explanada con su guitarra, cantando alguna composición nueva, siempre rodeado de seguidoras fanáticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nazarena, como amiga madura guardó mi secreto cuando le confesé que estaba enamorada de Galileo y prometió hacer lo que estuviera al alcance de sus manos para que pasara algo entre nosotros. Para empezar deberías ir al templo a escucharlo cantar, me había dicho. Ese sacrificio no había sido tan duro pero tampoco divertido para mí, las músicas, aunque aburridas, al menos estaban afinadas. Mamá estuvo contenta de que yo utilizara en algo tan bueno mi tiempo libre. A mí no me atraía cantar y menos aún los sermones de los pastores y todo lo relacionado con el culto, creo que a Nazarena tampoco le hacía mucha gracia pero era un pequeño sacrificio a pagar a cambio del ambiente y la gente que íbamos frecuentando: viajes, conciertos, encuentros deportivos, en fin, se conocía a mucha gente interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este concierto era tan distinto a todo lo que hacíamos en el templo o a los ensayos. Para empezar era en un antro de mala muerte, donde abundaba cerveza en latita y demás vicios, además de lucir todo un poco descuidado y under. No sabía que Galileo tuviera conexiones en esta atmósfera pero era lo de menos, pues solo quería verlo a él. Hacerlo en esta ocasión significaba un paso más para acercarme a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocía algo del White Metal y había leído cosas sobre el Black pero como me daba un poco de miedo no había investigado a fondo. El concierto que pretendían brindar esta noche Galileo y su grupo, estaba destinado a ser una especie de prédica en terreno enemigo, pues, Galileo y su banda Heraldos de la luz, parecían intentar dar un mensaje cristiano a toda esa masa de impíos blackers. Era una misión, sacrificada pero noble misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Nazarena estuvimos ubicadas en un sector donde chicas de cara pintada en blanca lucían sus enormes remeras negras con imágenes sacrílegas, junto a grandes crucifijos invertidos o estrellas de cinco puntas como amuletos. Demás está decir que me daban un poco de miedo, ellas eran mucho más grandes que nosotras y parecían estar enojadas con todo el mundo. Cuando empezó a tocar el primer grupo el bramido desesperado del vocalista dio lugar a que la masa de gente emprendiera una atropellada carrera hacia el escenario haciendo pogo y gritando frases de los temas con el vocalista. Nos atropellaron a mansalva siendo arrastradas por la multitud hasta la primera fila. No tuve más opción que empezar a saltar como los demás. Me contagié de inmediato del frenesí del momento y justo cuando pensé que le había agarrado la onda perdí el equilibrio y caí de cara al piso. De no haber sido por Nazarena habría quedado aplastada en medio de todos esos rabiosos personajes, ella, probablemente experta en estos asuntos, me ayudó arrastrándome del brazo hasta un costado, luego me levantó de ambos brazos y salimos (yo, trastabillando) afuera, a tomar un poco de aire. Ahí vimos a Galileo, afinando su guitarra, nos saludó con la mano derecha en alto y fuimos a su encuentro. Yo me sentía sumamente avergonzada, aunque la oscuridad lograba camuflar los pisotones que había recibido imaginaba que mi cara y cabello lucían pésimos, sumándole el hedor de mi sudor y el de los demás que me habían goteado, fingía mirar hacia el escenario y pretendía seguir el ritmo de la música marcándolo con los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nazarena hablaba con Galileo, imposible que pudiera oírlos yo. Sentí ciertos celos por el tipo por más que ella mucho mayor que Galileo. Luego nos retiramos un poco de Galileo y ella me indicó que debíamos prepararnos para la masacre o algo así. No alcancé a comprender qué quiso decir, tampoco sabía si había oído bien y ya no importaba. A esas horas estaba cansada, muerta de sed, y con el cuerpo muy adolorido, lo peor de todo es que pasaban las horas y con ellas los fastidiosos grupos que para mí sonaban iguales uno tras otro, nosotras seguíamos sentadas en un incómodo cantero que se erigía en ruinas y olía a orín a un costado del patio del antro. Al menos había aplacado aparentemente mi sed con unos tragos de cerveza caliente que un tipo sentado al lado nuestro amablemente nos ofreció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tipo parecía ser músico, tal vez. Tras la maraña de pelo que caía sobre su rostro solo alcanzaba a resaltar una huesuda nariz y de su pantalón colgaba una cadena que imaginaba yo pesaba mucho. El tipo fumaba un cigarrillo tras otro y al pasarme la cerveza noté sus uñas largas pintadas de negro y ambas manos tatuadas con imágenes que parecían ser demoniacas. Nazarena no decía nada, tampoco yo podía escucharla o entenderla para esas horas, no estaba acostumbrada a beber y la cerveza estaba nublando mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nazarena me levantó del brazo y me llevó para adentro, el grupo de Galileo empezaría a tocar, eso pude comprenderlo al divisar sus bucles castaños inclinados sobre su guitarra, eclipsando el escenario. Ellos contaban con dos vocalistas, una mujer de voz normal que emulaba a alguna lírica y un muchachito que bramaba como cordero castrado algo que sonaba a aleluya. Yo empecé a saltar emocionada cuando se vino una parte de solo de Galileo, estaba delante de todos y no me había percatado del desastre que se estaba gestando a mis espaldas. Empezaron a abuchear a la banda y a tirarles vasos de plástico y latitas de cerveza. Luego fueron crucifijos, velas y cadenas. Algunas dieron en nuestras cabezas. Nos apresuramos a salir del frente con Nazarena y en el transcurso de la huida la perdí. Quedé atrapada en la masa de furiosos que en poco tiempo lograba desbaratar el escenario y barrer al grupo de cristianitos que osaron subirse a cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba muy borracha, no alcanzaba a dar pasos firmes y en medio de la oscuridad, el sudor y el enojo solo vi cómo Galileo, Nazarena y la vocalista cristiana junto a otros del círculo religioso corrían desesperados, perseguidos por unos cuantos blackers furiosos que amenazaban con castigarlos duramente. Quedé sola en medio de esa masa de gente loca. No sabía qué hacer, temblaba de miedo pero debía calcular mis opciones antes de dar algún paso. Decidí desplazarme hasta la salida atajándome cuidadosamente de la pared, así logré llegar al cantero de afuera y sin saber por qué me invadió una tonta alegría al ver al tipo que me había invitado la cerveza, sentado en el mismo lugar fumando tal vez su vigésimo cigarrillo. Lo saludé y me preguntó qué había sucedido adentro. Al darle a entender que apenas lo sabía me indicó que fuéramos hacia la calle. Nos sentamos en la vereda y él tenía dos latitas de cerveza bien heladas, me pasó una y mientras bebíamos siguió fumando en silencio. Dijo que vio a mi amiga fugarse con premura del lugar. Con un poco de miedo de delatarme como amiga de los cristianos dije que apenas la conocía. Me dijo que debía irse y lo vi dirigirse hacia el escenario del cual poco después emergió con una guitarra colgada al cuello, por lo visto su grupo empezaría a tocar en pocos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, aún sin recuperarme de la impresión tras los hechos, decidí regresar al interior del antro a pesar de las amenazadoras miradas de reproche de algunas personas que me habían visto hablando con la banda white, para ver qué de qué diablos se trataba lo que el enmarañado y amable melenudo gracias a quien estaba tan borracha pretendía ofrecer en escena. Antes de eso llamé a Nazarena al celular y éste daba apagado. Qué más daba, no importó nada y me dije que tal vez en medio del tumulto lo había perdido o qué sé yo. Me preocupaba que mamá la llamara o algo así, pero luego dejé de pensar en eso y me concentré en lo que se gestaba en el escenario.&lt;br /&gt;La banda del flaco de melena enmarañada probaba un poco el sonido. Él parecía ser el guitarrista principal, seguía fumando hasta que apagó su cigarrillo cuando debió insertarse tras los epilépticos compases de apertura del batero. El vocalista de esta banda tras arrancar el tema con agudos alaridos empezó a derramar una imitación de sangre (o tal vez sangre real) de una enorme botella en forma de falo que rezaba unas letras tipo góticas de las que largo rato después pude descifrar la frase santo grial. El tipo hacía gárgara con ella y las escupía a todos, luego agarraba una biblia y la deshojaba tirando sus partes al público que enardecido aclamaba ser alcanzado por algún escupitajo y terminaba haciendo ademanes de limpiarse el trasero con las sagradas escrituras. Yo estaba realmente asustada. Había visto cosas fuera de lo común en los cultos, gente poseída, que temblaba, escupía espuma, había observado hasta exorcismos y había visto películas sobre ellos pero era para mí toda una primicia estar en un concierto de estas características. Pensé, dónde diablos vine a meterme. A mi alrededor había gente dibujando la estrella de cinco puntas junto con velas, preparando rituales. Esto es aterrador, me decía mientras intentaba abrirme paso disimuladamente entre el público que para este momento solo prestaba atención a lo que la banda montaba. Seguí caminando con dificultad, por último tropecé con un pollo muerto, negro y degollado pero al fin lograba alcanzar la puerta de salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré llegar corriendo a la vereda caminando apresurada, sin rumbo. La noche, con su calor implacable y su densidad pesaban como el hedor de la carroña que a lo lejos arrastra el aire en época de verano. Caminé más tranquila luego de cinco cuadras y a lo lejos divisé un grupo de jóvenes sentados unos, acostados otros, en la vereda. Había una pareja bastante efusiva en caricias haciendo de las suyas entre ellos, el resto parecía estar dándose a la bebida y a otros vicios. Tuve cuidado de ir tras algunos pilares y escondida tras una columna espié para ver si no correría peligro al pasar delante de ellos. Parecían inofensivos, miré mejor a la pareja y me pareció que la chica era Nazarena. Reconocí su largo pelo suelto y me atreví a aproximarme a pesar de no conocer a las demás personas que estaban con ella. Di los pasos precisos para saludar y me precipité a llamarla por su nombre. Una vez que giró en respuesta a mi voz me percaté que el chico que estaba debajo de ella disfrutando minutos antes de sus caricias era Galileo. No supe cómo reaccionar, me quedé petrificada sin pronunciar palabra alguna y decidí desandar mis pasos a las corridas, lo hice tan rápido que en poco tiempo llegué nuevamente hasta la vereda del antro. Ahí, en la vereda, lo vi apostado y solo con el eterno cigarrillo en la boca al flaco blacker. Él alzó la mano en señal de saludo mientras extendía una latita de cerveza. No sé bien por qué me detuve y le acepté el trago. Me preguntó si huía de alguien y dije que no. Me senté al lado suyo mientras tomaba un descanso y recuperaba la calma. Él me pasó otra lata muy helada de cerveza y me dijo que lucía como si hubiera visto un demonio y al final de la frase soltó una seca y corta carcajada. Le dije que en realidad había visto algo que me molestó mucho y le conté el caso. Me dijo que es frecuente que ocurran cosas así agregando con sorna que son los designios de Belcebú. Me dijo que conocía bien a Nazarena y que sabía de sus andanzas. No supe a qué se refería y tampoco dijo más que eso cuando le pregunté más sobre ella. Minutos después me dijo él ya debía marcharse. Decidí acompañarlo hasta unas cuadras para tomar un taxi. Él no tuvo reparos en aceptar mi compañía y subimos a una destartalada moto para emprender el viaje. Pasamos por el lugar donde había visto a Nazarena y a Galileo, ellos seguían ocupados con su escena de tórtolos pero me pareció ver que había otro tipo toqueteándola al mismo tiempo por detrás. El melenudo enmarañado preguntó si lo había visto en el escenario. Le respondí que solo había oído un tema ya que me urgía salir del sitio. Rió complacido y me dijo que el concierto fue una porquería en todos los aspectos, en la organización, en el sonido y más aún en la osadía de la banda white que se había atrevido pisar el sitio y contaminar con su falsedad el escenario. Le pregunté qué hubiera pasado si los agarraban, me dijo que nada, solo le hubiesen propinado unos buenos golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le comenté que Nazarena me había advertido de una masacre que ocurriría, él me dijo, sí, por suerte logramos desarticular a tiempo sus planes, pretendían averiar el equipo de sonido cuando fuera turno nuestro y pensaban traer policías acusándonos de armar disturbios ocasionando un incendio, que habían traído incluso algunos pollos negros muertos, y bastante sangre para incriminar a los blackers en rituales satánicos. Ellos habían descubierto todo antes de que subieran a tocar solo que fue más divertido darles un susto en pleno show. Desde un principio habían desconfiado de sus intenciones redentoras. Desconfía siempre de quien dice mucho hermano o aleluya, me dijo y rió toscamente. Después me explicó que en realidad ellos conocían bien a los religiosos de esa especie quienes con su aire de superioridad creen que la gente debe agradecerles y rendirse a sus pies que ellos inviertan tiempo en hacernos el gran favor de salvarnos. La noche terminaba incierta, enigmática. Subí a un taxi y seguí pensando en todo lo que me dijo el flaco. Nos habíamos despedido luego de intercambiar números de celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día despertaba con una gran resaca, mi madre me traía el teléfono, era Nazarena quien estaba al otro lado de la línea. No quería hablar con ella, atendí la llamada pero al acabar de pronunciar el saludo, la corté. El teléfono siguió repicando y yo atendiéndolo y cortando, con la línea del cel pasaba lo mismo. Le envié un mensaje de texto alegando que estaba sin ganas de hablarle y que se fuera al demonio. Fue la peor idea. Una hora después, se presentaba a mi casa con el pastor y con Galileo. Mi mamá desconfiaba de que yo hubiera cometido alguna flagrancia, los hizo pasar y con una mirada de sospecha y desconfianza los dejó en la sala para que charlemos. El pastor empezó a hablar del perdón, de la tentación del demonio, de que yo era inocente y pura y que muchas cosas no comprendía aún. Nazarena decía que su conducta se había alterado porque en el concierto le habían puesto algo en la bebida y Galileo se limitaba a asentir con la cabeza. Yo fingí comprenderlo todo, me moría de sueño y ya sabía cómo funcionaban estos casos, así que quise acelerar el proceso hasta la parte en que el pastor nos toca la frente y nos echa al piso expulsando a Satán de nuestras mentes y cuerpos. Acabado el show, decidieron marcharse, regocijados en su arrepentimiento y mi perdón. Mamá, que había estado espiando, muy asustada me preguntó si era cierto que el demonio estuvo en mi cuerpo. Le dije que sí, que cualquiera de estas noches iría a visitarla también. Ella notó mi sarcasmo y se crispó en silencio, pues sabía que cuando yo hablaba en ese tono no debía meterse en mis asuntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de dormir toda la mañana decidí reflexionar sobre todos los hechos. De pronto, encontré en mi cel un mensaje del el flaco blacker que había salvado mi velada. Preguntaba cómo había amanecido y si ya estaba recuperada de la decepción que había tenido. Le dije que sí, y decidí invitarlo a venir a casa a tomar terere. Aceptó mi propuesta y al rato, la cara de susto de mamá fue la señal que necesitaba para que el día continuara radiante y prometedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-5590793169967476131?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/5590793169967476131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=5590793169967476131' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5590793169967476131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5590793169967476131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2010/01/dark-concert.html' title='Dark concert'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/S0JQczePAoI/AAAAAAAAAGI/1cQr7XFP7cY/s72-c/imagesCA2K5MBS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-3424716632048879233</id><published>2009-10-11T16:27:00.000-07:00</published><updated>2009-10-14T18:57:16.584-07:00</updated><title type='text'>DANA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/StJxCQSu3bI/AAAAAAAAAF0/YcavWbdpqQA/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391495987463118258" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 280px; CURSOR: hand; HEIGHT: 369px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/StJxCQSu3bI/AAAAAAAAAF0/YcavWbdpqQA/s400/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocí a Dana alguna vez en una fiesta privada. A simple vista, otro par de buenos globos inflados que se alquilan para animar reuniones de ejecutivos estresados. Linda mujer, algo sexy y misteriosa. Pésima amante para mi gusto aunque en más de una ocasión terminé amaneciendo a su lado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una vez la vi en la barra de un pub, yo estaba con mi amigo Gerardo. La invitamos a acompañarnos a tomar unos tragos, en parte porque a Gerardo le había atraído mucho la chica. Gerardo siempre había sido sentimental y pudoroso, por lo tanto no quise contarle que a Dana yo conocía de andanzas turbias. Tampoco quería revelar que yo tenía esas costumbres, o sea, no a Gerardo, el pudoroso. Gerardo y Dana de inmediato congeniaron y él, apasionado bohemio de la música, empezó a hablar de su banda de rock, de sus canciones y a tararear algunas letras. Algo llamativo (para mí que al final me limitaba a oír el entusiasta diálogo de ambos) fue que Dana parecía saber bastante de rock, o en todo caso, de música. A mí, que solo las composiciones de Bartok, Stockhausen o Berio me atraían, nunca sabía qué opinar sobre bandas de rock o música popular, me eran indiferentes y quedaba callado mirando el vacío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Otro día cualquiera, Gerardo me contaba que Dana cantaba en un templo. Al decir eso pensé: evangélico. Mi primera idea fue la de burlarme haciendo alusión al Centro de Adoración Familiar o algo así, pero no quise herir la sensibilidad de mi amigo. Gerardo, que era una especie de renegado de la religión, tenía el firme propósito de apartar del camino recto a Dana. Ahora que lo pienso hubiera sido fácil decirle a Gerardo: -No te preocupes amigo, ella ha tomado el atajo hace tiempo. Pero a veces la decidia de no decir a tiempo las cosas hace que el destino tome rumbos si bien predecibles ya imposibles de cambiar.&lt;br /&gt;________________________________________________________________________________&lt;br /&gt;En una fiesta de personas high se celebraba el cumpleaños de un amigo. Esa gente era propensa a todo tipo de desenfreno: drogas, orgías, mucho hedonismo, en fin, lo que el dinero permita. Dana era una de las bailarinas que animaba el show contoneándose sensualmente alrededor de un caño. Pasadas las horas y los estupefacientes y tragos, la vi hacer lo suyo con quienes así lo requirieran, debo decirlo, muy de mala gana. Creí pillar que me miraba de soslayo en ocasiones. Yo no alcanzaba a estar borracho así que tenía en claro casi todos los episodios de esa velada. Supuse que tampoco ella o si lo estaba sabía disimularlo bien. Su mirada parecía estar alerta y al tanto de todo, aunque la gente alrededor se hallara ya en éxtasis sobre excitada. Yo me retiré del sitio, al día siguiente me esperaban entrevistas, reuniones, etc. Para ese entonces había perdido de vista a Dana, cosa que poco importaba ya para esas horas de descontrol en que su cuerpo se limitaba a ser un objeto más de satisfacción, al igual que los tragos o las drogas que corrían en el lugar. Por un momento pensé en el inocente Gerardo, después me dije que no era asunto mío, además consideraba en cierta forma más preocupan te que ella fuera alguna especie de fanática religiosa a que estuviera en el negocio de la prostitución. Luego pensé que tal vez nunca se daría la ocasión en que yo la sorprendiera en algún culto convulsionando de fervor religioso con el mismo frenesí que lo hacía en las fiestas. Gerardo, me contaba, había tenido oportunidad de presenciar tal espectáculo de experiencia religiosa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A Gerardo, el amor lo llevó al templo, a los sermones del pastor, a ser cómplice de ese circo de la fe donde todos parecían locos. Gerardo, indignado ante tanta estupidez colectiva, se desahogaba conmigo contándome lo que hacía esa manada de borregos encandilados. Yo escuchaba y me limitaba a decirle que algún beneficio habrían de obtener por eso acudían, o a veces solo alcanzaba a proferir la cínica cantaleta de "La fe mueve montañas" o cosas así. Gerardo estaba empeñado a sacar de ese círculo de locos a Dana. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, en alguna fiesta privada que siempre terminaba con el premio de las chicas pagadas, otra vez me tocó Dana como acompañante, por lo visto era una de las pocas prostitutas caras que esa agencia tenía, solo servicios de primera clase contrataban mis socios comerciales y Dana estaba presente en cada junta o reunión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esa noche estaba cansado, además, Dana no era de las que lograban estimularme, era hermosa, de buen cuerpo, hasta sensual a veces, pero no teníamos química. Imaginarla en el culto, cantando Aleluya hizo que una sonrisa disimulada se plasmara en mi rostro. Dana lo adivinaba quizá, es probable que mis ojos delataran cierto sarcasmo. Dana hizo el intento de levantar mi ánimo, yo, sabía que no lo haría, la miraba indiferente como si desconociera la simple y mera lujuria carnal que un cuerpo pagado despierta. Para no perder tiempo en soportar alguna escena y lloriqueos de orgullo herido le dije que me sentía enfermo, ella pareció comprender o quedar satisfecha con el pretexto, se metió una línea de coca y se sentó cansada sobre el sofá a fumar un cigarrillo. Le indiqué que podía dormir en la cama si así lo deseara, yo estaría preparando cosas del trabajo en la laptop. No era un adicto al trabajo, propiamente dicho, pero resultaba útil tener un pretexto así en la punta de la lengua para ocasiones como esta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Observé dormir a Dana apoyada sobre su lado izquierdo. Parecía muerta, su respiración bastante tenue, casi apagada, su carne lívida y su faz inmutable transmitían un enigmático sosiego. Pensé que podría ser uno de esos casos de catalepsia. Empecé a imaginar qué haría si así se dieran las cosas. ¿Llamaría al 911, intentaría darle los primeros auxilios? Conociéndome, nada de eso haría, imagino. Decidí que sería interesante filmarla durmiendo, sin saber bien por qué. Coloqué dos filmadoras de mano que tenía y las dejé encendidas. Alcanzaría a capturar al menos un lapso de su sueño. Por mi parte, el cansancio me venció y había quedado dormido en el sofá.&lt;br /&gt;Soñé con Dana todo esa noche. La veía orando con fervor en unos tramos, en otros, haciéndole felaciones a toda una junta de pastores mientras se oía repetir en voz solemne a cada uno cuando le llegaba el turno : este es el cordero de dios que quita los pecados del mundo. Por otro lado, aparecía Gerardo feliz, enamorado de Dana, dedicándole una canción y luego la misma escena pero con final opuesto: una canción llena de ira y odio reclamándole a Dana cosas indescifrables al oído. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo de ese sueño, cual premonición, Gerardo se hizo famoso con el single: "Maldita oveja blanca". Fue un éxito inmediato. Otra canción de desamor cuyo desgarrador testimonio lograba transmitir todo el dolor que un mal romance deja para siempre en los corazones sensibles. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a la historia de esa noche, cuando desperté Dana se había ido. Encontré cargado en la cuenta el servicio de desayuno. Dana también pidió una ración para mí. Agradecimiento de puta creyente practicando su obligada lección de caridad, me dije. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Gerardo siguió saliendo con Dana. Yo trataba de evitarlos, pues no sabía de qué hablar con ellos, me aburrían con sus temas musicales cristianos y su manía de recordar canciones de antes, Gerardo sacaba la guitarra y Dana tarareaba entregada a las notas más carrasposas y agudas. En los coros, siempre hacían dúos como si fueran Pimpinela, cosa que detestaba yo. El colmo para mí fue la ocasión en que decidieron hacer un popurrí de canciones de su culto, y no solo por las letras: me pareció en extremo ridículo que se pusieran a aplaudir y a bailar al son de aleluyas y loas al divino príncipe salvador. Desde esa vez me dije que Gerardo estaba volviéndose loco o que era extremadamente voluble, como sea, decidí alejarme de la pareja Flanders, que no fuera contagiosa cualquiera de sus aficiones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pasó el tiempo y Gerardo se hacía famoso en nuestro contexto musical gracias al tema "Maldita oveja blanca". Me había mandado un CD adjuntando la invitación al lanzamiento del álbum. Gerardo y su Yoko Ono hacían dúos en los temas cursis y empalagosos. No tardé en percibir que todos hacían alusión a temas religiosos, sin embargo "Maldita oveja blanca" parecía salir un poco de ese patrón al hablar de engaños, falacias, desencantos un tanto mundanos. El coro, repetido por todos decía: Loba feroz, disfrazada de cordero/, en tu albo regazo tejíamos el cuento./ Mas te vi rasurada y en hilo dental/ mientras destejías tu moral. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Descubrí que Gerardo no tenía ya banda sino era solista y que su manager era nada más y nada menos que Dana Morales. El CD había sido resultado de la caridad de los hermanos evangélicos. Asistí al lanzamiento en su nuevo centro de convenciones para diez mil personas, estuvo repleto. Gerardo era aclamado como una estrella de rock. Miles de fanáticos coreaban excitados el ya conocido coro y otras músicas más. "Maldita oveja blanca", era el hit del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo, mi amigo de infancia era completamente feliz, se sentía querido, realizado, con fama. Luego del concierto hubo una fiesta privada a la que fui invitado. Qué puedo decir de esta gente. Todos se llamaban entre sí hermanos, no había drogas ni alcohol, solo bebían refrescos y cócteles de frutas, tenían sonrisas perfectas de propaganda de dentífrico. Gerardo y Dana concedían entrevistas con la amabilidad que todo principiante de la fama lo hace. Dana estaba vestida discretamente, decentemente, salvo que se considere escandaloso y pecado de vanidad la ostentación de tantas joyas caras y costosas marcas importadas de ropa de diseñador. Ese cuerpito desnudo cuya lujuria lucraba de noche estaba pudorosa y celosamente envuelto de pies a cabeza con los mejores trapos de la industria de la moda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Felicité a Gerardo con toda la alegría que me era posible fingir. Él me reclamó mi lejanía desde hacía tiempo. Hubiese querido decirle: sí, desde que te vendiste a los cristianos me alejé, pero no era cosa de arruinarle la velada. Era la vida que había escogido y yo me había resignado a ser siempre neutral, a no emitir juicio alguno ante nada, a no intervenir en sus decisiones u opiniones. Dana lo hacía feliz desde que se conocieron. Ahora, parecía ocurrir lo mismo con esto de la fe, el culto, y claro está, la fama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en el arte útil como eslogan. Tan usado en mi profesión de publicista, debía más bien observar y aprender en vez de criticar. Me dije que tal vez estimaba a Gerardo y por eso me hacía sentir cosas paradójicas el cambio radical de su vida. Nunca antes lo había visto descontento con su postura irreverente contra la religión. En el fondo siempre había admirado su franqueza y honestidad en luchar por su arte, por su música y sus creencias. Recordaba su duda y reniego a la religión, a la hipocresía que rodeaba a ese ambiente. Me acordé de esa ocasión en que me había caído en el colegio con el disco de Manson, a la vez en que se consiguió la Biblia Satánica de Lavey, o su etapa de adepto al black metal; esa ocasión en que fuimos al cementerio a jugar la tabla oija y que a mí me prefiguraban un futuro lleno de tropiezos y soledades. Yo tomaba todo esto como aventuras y vivencias, nunca había creído en una cosa u otra. Participaba tanto de exorcismos como de herejías y flagrancias a la religión sin que estas significaran nada para mi vida práctica, sin embargo Gerardo siempre había tomado con compromiso todas estas pequeñas irreverencias y transgresiones a las reglas: detestaba a los hipócritas borregos cristianos y por mucho tiempo jugó con ser un hijo de la oscuridad boicoteando con panfletos y grafitis jornadas de nuestra época de adolescencia como la Pascua Joven, los retiros evangélicos o las navidades. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quise creer que Dana tenía una hermana gemela perversa (su novia, claro, no la prostituta que conocí primero). Me dije que había sido culpa mía no haber hablado a tiempo, no contarle todo a Gerardo. Me acordé de la filmación en la que solo se veía dormir a la "maldita oveja blanca" durante tres horas, inalterable y tiesa. Ni roncaba, la desgraciada, y estaba muy tapada, bajo el cobertor estaba desnuda pero lo filmado era simplemente su imagen casi inerte durmiendo en dulce paz, no serviría para acusarla de nada. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Puedo afirmar que era la primera vez que salía con una sensación tan desagradable como la peor de las resacas de una fiesta. Todos me llamaban hermano y eran insoportablemente amables y considerados. Nunca pensé que fuera tan terrible sentirse acosado por la gentileza en masa de ciertas personas. Ni siquiera podía refugiarme en el alcohol para neutralizar a los fulanos. Me retiré temprano alegando intolerancia a la lactosa, no tenía nada que ver pero salvó el pretexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hit de Gerardo fue popularizado y cantado en todos los contextos: fiestas, festivales, peñas, sonaba en las radios no solo cristianas, etc. Poca gente entendía que en los versos se disfrazaban versículos bíblicos y otros tipos de mensajes llamando a más gente a compartir el vínculo divino de los devotos de Cristo, de todas maneras, era lo que menos importaba, cada quién entendía como quería la letra. Se hicieron versiones del tema en ritmos bailables y todo. Al final, se vendía mucho el álbum de Gerard y esa era la idea, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En poco tiempo olvidaba todo lo relacionado con Gerardo, seguía con mi vida simple, con las mismas reuniones, fiestas fastuosas y superficiales donde entre las putas caras era normal ver a Dana. Es más, usaba el mismo nombre. ¿Cómo es que no tenía miedo de que la delatara? ¿Pensaba ella que era como Clarck Ken, que con disfraz diferente pasaba desapercibida, o qué? Su descaro no tenía límites. Esa noche, la quería en mi cama. Lo conseguí. Sosa como siempre, Dana ejecutaba cada movimiento como un robot. Cualquier muñeca inflable hubiese sido más entretenida y gratificante. Pensé que solo lo hacía conmigo, porque yo era amigo de Gerardo. Mi testarudez no me permitió jamás hacer pregunta alguna sobre el caso pero había decidido ver más frecuentemente a Dana, necesitaba estar con ella. Creo que ella sospechaba que yo no le contaría nada a Gerardo porque a estas alturas eso significaría una traición de mi parte y quedar así para mí era perder para siempre su amistad. Sin embargo a ella, imagino que no le importaba perder a Gerardo, hizo dinero a su costa, se divirtió con él, era probable que al rato se consiguiera otra mascota similar, si yo decidiera contar la verdad quien quedaría destrozado sería Gerardo, a Dana no afectaría en absoluto sacar a la luz sus trapos sucios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me extrañaba que trabajara de prostituta a pesar de ser una magnate de la religión. Qué trataba de ocultar, me preguntaba yo. Será que en realidad disfrutaba de esta actividad, es cierto, bien remunerada en su caso. Después, sospeché que lo hacía por alguna razón poderosa que amenazaba su vida y la obligada a prostituirse... de cuerpo y alma, me dije. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Recordé a aquel Jimmy Swaggart de antaño, "uno de los pioneros del "televangelismo" que alcanzó su máxima popularidad en los &lt;a href="http://www.blogger.com/wiki/A%C3%B1os_1980"&gt;años 1980&lt;/a&gt;, llenando estadios en cada país donde se realizaban servicios evangelísticos." cuya misión había sido tal vez, llegar a lo más recóndito de sus feligreses mujeres, al parecer, sin discriminar sus profesiones. Sí, esta gente opera desde varios ángulos de poder, llegan a todas partes, me dije, pensando que Dana tal vez fuera víctima de alguna venganza divina, de algún rencor apocalítico. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Decidí contactar a los antiguos miembros de la banda de Gerardo. Ellos estaban enojados con él, les pichaba la fama de éste. Más les había molestado que el tema que habian compuesto entre todos no mencionara en ningún momento sus nombres. Del éxito, ellos no sacaron beneficio alguno y a la hora de ir a estudio fueron suplantados por unos hermanos evangélicos, pues los seculares como ellos no eran lo suficientemente profesionales ni dignos de grabar un álbum. Ahora se resignaban a hacer cover de su propio tema y lo más irónico, todos decían lo mucho que se parecían sus composiciones a las de Gerard Cordero, nombre artístico de Gerardo."Cómo pueden copiarle tanto al tipo ese de "Maldita oveja blanca", comentaba la gente. De todas maneras, haciendo ese cover ganaban más dinero que tocando sus temas de siempre. Gerardo o su manager, por su parte, enterados del hecho introdujeron una demanda de reclamo al derecho de propiedad de autoría y prohibieron que sin permiso y sin pagar lo que correspondiera, se usara el tema "Malidta oveja blanca". Castigo divino, supongo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entendía su indignación ante tal injusticia. Decidí ayudar al grupo finaciándoles un demo de cuatro temas. La condición era que debían hacer algo distinto y mejor que lo del hit de Gerardo, les dije que no podían vivir bajo esa obnubilante figura toda su vida. Por otra parte, les había pedido que me dieran datos de algunos conocidos que se dedicaran al satanismo, al black metal, etc. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Llegué de esta manera hasta Satanson, una especie de sacerdote de la oscuridad dueño de un antro nocturno llamado Miss&amp;amp;thropical. Le dije que ime ayudara a develar mensajes ocultos tras las letras del álbum de Gerard. Pensé que apartaría con asco y escepticismo el material pero lo agarró sin preámbulos y me dijo que analizaría el caso luego de terminar la entrega de una investigación de temas musicales infantiles, como todo un profesional. Leyó las letras y sacó de un pequeño baúl una especie de diccionario semiótico de términos bíblicos. Me despedí de él confiado en que lograría decifrar alguna cosa de esas musiquitas edulcoradas. También me dijo que usaría la vieja técnica de oír el material en reverso, por si acaso, y algunos recursos compositivos como el contrapunto especular, captable al oído solo en frecuencias de éxtasis muy común de experimentar en círculos masivos de sectas y cultos religiosos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo, recibiría un mail de Satanson avisando que tenía noticias sobre el material de Gerard Cordero. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuento que durante ese lapso de tiempo que tardó la investigación, decidí invertir creatividad y dinero en promocionar el demo de Transmigrados, el antiguo grupo de Gerardo. me convertía de esta manera en una especie de traidor pero no sé por qué me sentaba bien comportarme de este modo. Es como si Gerardo y su repentina fe me hubiesen inspirado a tomar postura sobre las cosas, como si toda esa apatía que estuvo oxidando mi interior por años cobrara nuevos bríos y decidiera arrancar de cero la trayectoria. ¿El móvil de mis acciones tal vez habría sido la envidia? ¿El orgullo herido? ¿El rencor? No lo sabía pero estaba cambiando cosas en mi vida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Regresé al antro de Satanson y escuchamos lo revelado en el CD de Gerardo. Me dijo que no tuvo necesidad de oír al revés el contenido, pues se sabía que esa técnica de frecuencia subliminal estaba pasada de moda y pues la gente siempre acostumbró escuchar en la dirección correcta y no en reverso las músicas y discos, así que nunca había resultado exitosa para proyectar ideas. Lo de develar contenido haciendo girar al revés discos o reproducciones fonográficas eran más producto manipulado de gente con exceso de imaginación, hoy en dìa ya solo un mito gestado adrede para simbolizar el mal a través del reverso de las cosas, en realidad nunca se habían puesto mensajes subliminales de esa manera ya que nadie acostumbraba reproducir en reverso los materiales fonográficos. Satanson había utilizado el diccionario de redes léxicas de las "semiosis agrietadas" de logias secretas. Fue simple vislumbrar tras cada palabra significantes elementales de fases primas de todo ser humano que tramaban mensajes encriptados a través de un sin fin de balbuceos cuyo propósito era el de arrear fieles, hacerlos adictos, dependientes y necesitados de la religión y lo más importante: contribuyentes incondicionales para el crecimiento económico de tales creencias. Fue fácil deducir por qué empresarios de distintas campos estuvieran metidos entre los líderes religiosos más influyentes y poderosos. La élite de los mismos había hallado la manera de asegurar éxito y multiplicación a nivel macroeconómico de todos sus bienes controlando a través de la religión a una masa de consumidores absolutamnete voluble, marionetas de la fe y del consumo ciego y obediente. ¿Qué podría lograr una imagen tan patética como la del Señor de las Tinieblas o bicho apocalítico de mal agüero cualquiera ante tan avasallante y enceguecedor poder de la luz, tan anestesiante divinidad, consolodora calma, adictivo júbilo y gozo eterno?&lt;br /&gt;____________________________________________________________________&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Seguí viendo a la puta de Dana. Seguimos siendo amantes aunque siempre extraños, solo sexo y paga. Sentía aunque sea un pobre consuelo pagando por sus servicios de meretriz, imponiéndole mi necesidad carnal, mi animalidad, para bajarle sus ínfulas de salvadora celestial, de buena hermana, aunque fuera de esta manera. Una vez le propuse practicar sadomasoquismo, aceptó sin dudar. Resultó una experiencia intensa, ella parecía conocer las artimañas de tales prácticas, utilizó el látigo con furor hasta hacerme sangrar extremidades y espalda y parecía no darle miedo que yo la torturase de la misma manera. No pude hacerlo con la intensidad que mi fuero interno hubiese deseado concretar, no tuve las agallas de darle una buena zurra a la desgraciada aunque la detestaba con furia, lo único bueno (para ella, supongo) resultante de esa ocasión, fue haber derramado mi orgasmo por vez primera con esta mujer y con ello mi vergüenza escurrida a lo largo de mi flagelado y constreñido cuerpo. Había revelado demasiado de mí ante esta hembra manipuladora y ruin. El orgullo me impidió verla de nuevo. Perdí contacto con ella. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Gerardo iba de gira a países cercanos, siempre muy aclamado en el círculo de la religión, en primer lugar. A nivel popular fue conocido, su tema era claramente un hit, el dinero y la fama lo obtuvo gracias a Jesucristo y a sus fieles consumidores. Era la estrella del canal religioso y los productos vinculados con su imagen se vendían como pan caliente y eran recomendados por maestros para niños y jóvenes. Hasta había salido una autobiografía que circulaba en las escuelas y colegios junto a productos como agendas, lápices y bolígrafos y audiovideo de autoayuda. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los meses y el demo de Transmigrados fue un fracaso total, ellos se conformaban con conciertos mediocres en pequeños pubs y a mí ciertamente su música solo me inspiraba estupidez y lástima así que me aparté de ellos que siguieron haciendo cover de sí mismos repitiéndose sin sentido como cromosomas de seres irrelevantes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De Dana y Gerardo ya nada sabía. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dejé de asistir a fiestas pero suponía que Dana iba a ellas a cumplir con el deber. Era una de esas chicas requeridas por todos, por cierto nivel de sofisticación que lucía. A la escala que ella se movía era posible ganar buena plata y buenos contactos con su profesión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una noche había dejado encendida la tv. En esas horas pasaban uno de esos programas donde pastores con acento portugués daban peroratas interminables sobre lo miserable e insignificante de la vida de todos en este mundo. Tardé un poco en darme cuenta de que el pastor que predicaba era Gerardo. Bien trajeado y con una voz de orador onnipotente y altanera se quejaba de los problemas del mundo echando culpas a Satanás, los vicios, las drogas, los video juegos, la música rock entre otras cosas. Me quedé pensando que hacía poco mi empresa había realizado un jingle publicitario para una compañía de telefonía celular. Comprendí de inmediato que esas líneas debían ser de gente de esta religión , pues todos los números sugeridos para llamar a pedir consuelo y socorro a Dios pertenecían a esta compañía. Son una peste, me dije. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Consulté a mis amigos si Dana seguía siendo enviada para entretener a los ejecutivos y me dijeron que sí. Asistí a una de esas fiestas y la vi. Me acerqué a hablar con la hermana y le pedí una noche privada. Fuimos como siempre a un motel de lujo. Le dije que quería recordar viejos tiempos y jugar un poco duro. Ella accedió sin oponer resistencia y sacó las esposas de su cartera. Le pregunté por Gerardo y ella respondió que él estaba bien, siempre con su música y sirviendo al Señor. Cuando indagué sobre su papel como sierva de Dios se encogió de brazos e hizo una mueca dubitante con la boca y la mirada, siguió el juego de la seducción, excitándome como nunca antes lo había hecho. Esa noche yo había abusado del alcohol y de las sustancias y me dejé llevar, caí en sus redes. No supe qué pasó luego, solo sé qué amanecí esposado a la cama y con muchos moretones. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pasó el tiempo y el enigma siguió al igual que mi indiferencia ante todo. Dana ya no aparecía en nuestras reuniones. Gerard Cordero ya no predicaba en el canal religioso aunque su único hit siguió resonando por un buen tiempo en todas partes, especialmente en farras populares animadas por Transmigrados. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-3424716632048879233?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/3424716632048879233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=3424716632048879233' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3424716632048879233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3424716632048879233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/10/dana.html' title='DANA'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/StJxCQSu3bI/AAAAAAAAAF0/YcavWbdpqQA/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-6243510721942618764</id><published>2009-09-20T12:55:00.000-07:00</published><updated>2009-09-20T16:08:22.204-07:00</updated><title type='text'>Super héroes</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/Sra1vyeeasI/AAAAAAAAAFs/tDYHxAne0ck/s1600-h/1f2159.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383690237176081090" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 120px; CURSOR: hand; HEIGHT: 120px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/Sra1vyeeasI/AAAAAAAAAFs/tDYHxAne0ck/s400/1f2159.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los súper héroes nunca fueron de mi simpatía, cierto cinismo y escepticismo mezclado con una conciencia del ridículo siempre me hicieron tener una atención vaga hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era niña no me atraían aunque veía los dibujos animados (por no haber otra cosa en la tv) de El hombre de Acero: Superman y también la serie de Batman y Robin. De los demás dibujitos tipo Hombre Araña, Los Cuatro fantásticos, etc. poco recuerdo, me aburrían y cambiaba de actividad. No me atraían sus historias ni sus poderes ni los casos que tenían que resolver. No me impresionaba nada de ellos, ni su colorido traje con algún logo que lo identificara pegado al cuerpo ni sus destrezas y habilidades. Además que siempre era lo mismo: ellos ganaban sin tanto esfuerzo ni inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todos estos enmascarados el que me caía mejor era Batman. Por un lado, porque era un tipo que a través de su ingenio luchaba contra los villanos, por cierto, también con pasados oscuros que justificaba desde su destino criminal y odio a los ciudadanos de ciudad Gótica y del mundo hasta sus aficiones por tal o cual atuendo y símbolos; por otro, porque mostraba sin tapujos que con dinero la vida es mejor a pesar de ser huérfano y de tener a un inepto ridículo y maricón por ayudante: me refiero a Robin. Del mayordomo prefiero no hablar, segundón sumiso y servil. Lo irónico de Bruno Díaz era su altruísmo, siendo heredero de una fortuna quién tiene cómo hobbie ser un anónimo héroe que combate a villanos? Pero hay personas raras, así que dejemos ahí la cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, decía que Batman me caía mejor porque mostraba un lado un poco más humano, es decir, vulnerable y le había costado cierto esfuerzo llegar hasta donde lo hizo al igual que al Pingüino, al Guasón o al Dos Caras, qué sé yo. El traje de Batman tenía sus defectos, como el de los demás: ajustado al cuerpo, la infaltable máscara y el icono que simbolizaba cierta habilidad suya (alguna virtud del mbopi) pero al menos no era un payaso de traje colorido cuya imagen de hombre en la vida real era de débil, torpe, perfil bajo y subempleado de cuarta; era un platudo millonario solitario meditabundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuánto aborrecía al idiota de Clark Ken y a su ñoña familia. Me mortificaba en cada capítulo comprobar la ceguera de Luísa Lane ante la misteriosa desaparición de su amiguito en medio de conversaciones triviales. Otra de las cosas que me preguntaba era cómo haría Clark para recuperar su ropa o si alguien, por esas grandes causalidades de la vida no había encontrado tirado el atuendo del extraviado (y ahora desnudo) Clark, por ahí. Sin mencionar la de por sí detestable apariencia humanoide y de maya con capa del extraterrestre de súper poderes que además de caer de un planeta ficticio en su primera infancia es tan listo como para guardar tan evidente secreto durante toda su infancia sin siquiera al menos haber sido explotado por sus padres adoptivos para salir por tv en Believe or Not de Rilpley o el libro Guinnes, cuando menos. Como si un niño pudiera aguantarse las ganas de salir a pasear volando o aprovechar sus poderes en un juego de fútbol (americano) más que para ayudar a alimentar a los cerdosen la granja de sus bondadosos padres adoptivos,simples granjeros que supieron guardar muy bien esa nave espacial Kryptoniana. Para terminar con Súperman, su imagen de nerd de gafas de marco grueso creo que no lo necesitaba él sino los demás con la ceguera crónica que parecían sufrir todos para no notar que Clark y Súperman, eran el mismo tipo. Bueno, estas son suposiciones mìas, en realidad parece ser que Luísa era la ùnica que lograba ver al súper héroe volador, bueno, entonces Luísa, qué chica más ciega. Si cuando menos Clark usara una barba para despistarla, ah, puede que fuera lampiño el extraterrestre o que prohibieran el uso de barba en su trabajo. Bueno, de hecho, de ser Súperman cualquier tipo, creo que lo hubiese aprovechado saliendo con miles de mujeres hermosas, diosas de belleza, súpermodelos y ricachonas poderosas y no con una periodista sosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entre los absurdos Spiderman no se queda atrás. Empecemos por el traje. No está mal para una fiesta de disfraces, pero vamos, para saltar de un edificio a otro y pretender establecer orden en la ciudad, no sé, creo que cualquiera con un mínimo de sentido común se le reía en la cara. Luego, presentar a un bicho tan repugnante como una araña, casi siempre utilizado para simbolizar ardides y traiciones, como a un modelo de virtudes y poder ... no sé. Una araña se aplasta de un pisotón apenas se la ve, y creo que su modo de vida es tejer una red en la cual está quieta por horas, días, semanas, aguardando a que alguna víctima caiga en ella, no es una cazadora ágil cuyas destrezas y habilidades combatan a depredadores mayores. Pero bueno, la analogía pretendida se comprende por más pobre y rebuscada que parezca. Ahora vayamos a Peter Parker, otro perdedor y pobretón de la vida real cuya "nobleza" no le permite hacer uso de sus poderes para al menos conseguirse un buen piso. Pero Dios, quién quiere súper poderes si va a vivir tan miserablemente. En la vida real Peter Parker es aplastado como un bicho cada día, dista de ser un depredador y en este caso hasta me parece ilógico que tenga un súper cuerpo o una linda cara ya que es un nerd, lo malo es que tampoco tiene cerebro, ni muestra astucia alguna para atrapar a nadie ni a Mary Jane, que obviamente esta lejos de una chica que miraría a un debilucho torpe como Parker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, yo me sigo preguntando cómo es que tienen tanto éxito los súper héroes con mayas coloridas. Algo raro hay en el hecho de que resulten tan atractivos para los mita`is unos cuantos tipos forzudos, de trajes ajustados y sensuales, cuya nobleza y gallardía se iguala a la del príncipe azul que enamoraría a Cenicienta. Creo que la respuesta sería: por los poderes. La habilidad de resolverlo todo como por arte de magia y a los golpes, por supuesto. La acción, las armas, la destrucción, toda esa testosterona simbolizada en la posibilidad de demostrar supremacía. No hay diálogo, reflexiones folosóficas o cartas de Sr. Villano tal, recapacite por favor. El símbolo del poder para combatir lo adverso del crimen y la injusticia. Casi tan inútil como gastar oraciones y alabanzas a algún ser superior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese apéndice romántico que todo súper héroe tiene enamorándose de la primera simplona que esté al lado suyo se hace sospechoso, dudoso, de extraña apariencia, aunque supuestamente parece decirnos: no solo perdemos el tiempo resolviendo los problemas de los seres inferiores y sin poder (problemas por cierto siempre nimios ante los de tinte personal: villano que odia a súper héroe, lo podrían resolver en un ring o jugando pulseada), sino que para tener todas las virtudes que cualquier hombre bien requiere, también estamos heridos de amor no correspondido, sufrimos por ello. Vaya, ¿pasa a ser el mayor de sus problemas que una fulana los vea como simples mortales y se enamore de ellos o esa es la última máscara que utilizan estos machotes para esconder otras inclinaciones? Por lo menos estas tipas por los que suspiran los súper héroes son más fieles a la imagen de una mujer real: no elegirían a un perdedor por pareja, a un simple obrerito mal pagado que solo sirve para amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto qué pensaría Luísa Lane al ver todo machote a Clark: amorcito, ¿me guardas el secreto?, diría éste. Si se hiciera una encuesta preguntando a las mujeres si podrían cumplir con tan importante tarea aunque sea por el bien de la humanidad, creo que la mayoría respondería que sí. Se guardan secretos más graves como tener un marido borracho , eyaculador precoz, vamos, no está tan difícil la cosa. Aunque según Peter Parker todo el misterio de guardar la identidad es para que los malos no quieran herir a sus seres amados. Ese es el pretexto, pero en la lógica simple uno dice: si se puede mantener en secreto su identidad por qué no poder mantener en secreto su romance. Eso viene a considerar, por simple deducción que una mujer no puede guardar secretos. Tal vez, quién entiende esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, entre las habilidades notables de los súper héroes hay una que me gustaría mencionar por ser digna de admiración, la de modisto y costurero. Además de tener un gran don de diseñador que Versace envidiaría (pero solo por el ajustado en la entrepierna de los trajes), me pregunto de dónde sacarían las telas:muchos fardos, hilos, y demás elementos sin mencionar la cantidad de veces que deben hacer un surcido invisible, parches, más trajes de repuesto, pues cualquiera sabe que entre un lavado y otro las telas se destiñen, se extienden, pueden tener bolitas, agujeritos hechos por los grillos y las cucarachas. Bueno, el lavado es un tema aparte, vaya olorcito y manchas que han de mandarse después de estar columpiándose entre edificios, el tráfico y hasta traspirando por una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, los súper héroes no son cosa de ahora. No sé cuándo ni cómo esos tipos ideales, valientes salvadores musculosos y bien parecidos empezaron a usar mayas pegadas de diseños tan alegres y a esconderse tras la identidad del citadino indefenso. Tal vez Freud y otros cuantos nos darían pista de esto pero digamos que las opiniones masculinas siempre son muy parecidas y unilaterales sean estos sicólogos, sociólogos, publicistas, escritores o consumidores en cuanto a estos asuntos, pero habría que ver, tal vez yo esté generalizando demasiado. De todos modos, esta es una simple opinión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-6243510721942618764?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/6243510721942618764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=6243510721942618764' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/6243510721942618764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/6243510721942618764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/09/superheroes.html' title='Super héroes'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/Sra1vyeeasI/AAAAAAAAAFs/tDYHxAne0ck/s72-c/1f2159.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-3989323800445155313</id><published>2009-07-29T20:47:00.000-07:00</published><updated>2009-08-05T05:12:56.309-07:00</updated><title type='text'>Evocando a Sean</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde la primera vez que vi al tipo este me llamó la atención. Su aire suburbano marginal distaba de ser igual al de sus pares. Lucía siempre sucio, descuidado, con rastas naturales y un bronceado casi hollywodense. Muchas veces descalzo o con ropas raídas y sucias. La primera vez que lo vi fue como hace cinco años en la esquina de la estatua de San Martín. Lo observé desde el micro que detenía la marcha ante el rojo semáforo. Por alguna razón lo prejuzgué como loco, su descuido hasta en el andar además de su aspecto neanderthal llamaron mi atención. Tiempo después lo vería subir a los micros con una caja de escasos caramelos, imagino que formaba parte de su rutina intentar vender esos pocos Halls. Si hablamos de cierta intuición natural que hace al marketing colectivero, la mayoría de los vendedores se esmera en ofrecer vociferando con insistentes tonadas frases elaboradas que acompañan a cierta buena presentación del producto en cuestión. Por mi parte, se me hacía cómodo adquirir desde aceite para cocinar hasta barras de chocolates, paliar mi hambre con chipa o mi sed con jugo de piña o de naranja mientras me trasladaba de casa al trabajo y viceversa en la línea 20. De todos modos, esta rutina de compra nunca significó fijarme en los rasgos de los vendedores al punto de identificarlos o querer saber más de ellos. Bueno, con Sean pasó desde el principio algo distinto. Él nunca ofrecía a voces los caramelos, simplemente subía al micro, hacía una pasarela rápida por el bus simulando trivialmente extender la invitación a consumir Halls a los pasajeros sin dar tiempo de que nadie pudiera soslayarlos siquiera y con mirada esquiva parecía buscar desesperado la puerta trasera para escapar de quien entre la multitud pudiera amenazar con postularse a ser un virtual comprador. Por otra parte, el aspecto de Sean era indeseable: desaseado y hasta amenazante si se quiere, como todo melenudo desgreñado. De alguna manera, la gente tiene el concepto de que los delincuentes (probablemente por estar muy ocupados en asuntos más serios) no tienen tiempo para cuidar su aspecto personal, es más, muchos de nosotros están seguros de que solo se esmeran en evidenciar su estilo de vida a través de vestimenta llamativa, tatuajes, aros y mirada furtiva, cara de pocos amigos, entre otras cosas sutiles que solo la gente que no es capaz de hacer cosas malas puede notar. Bueno, basta de palabrerío vacío, vuelvo a hablar de Sean. Es probable que eso pasara con Sean, o tal vez la gente no sea tan compleja y simplemente rechazaba el mal olor y la suciedad que emanaba Sean. De la misma manera que la gente mira y disfruta de alguna hermosa mujer que huele bien y la escruta con molestas miradas lo hace a la inversa en caso de que un adefesio humano invada sus espacios de contacto social: frunce el seño y la nariz, menea negativamente la cabeza y desvía rápidamente la mirada. Todo esto ocurría con Sean si es que alguien llegaba a notarlo en el bus: no quería que se acerque el roñoso, por nada del mundo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sean no parecía interesado en acercarse ni en alejarse de nada ni de nadie. Lucía como un indigente pero a diferencia de quienes practican la mendicidad, él no podía quedarse simplemente a esperar en una vereda o a pedir, su juventud y salud y quién sabe qué más se lo impedían. Muchas veces lo seguí con la mirada para ver si hablaba con otros vendedores, soltaba alguna broma o sonreía a alguien pero nunca logré ver algo de eso. Tampoco puedo decir que siempre viera a Sean, por largas temporadas no supe de él, no lo vi por ninguna parte. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de tanto tiempo, quizá meses, vi una siesta a Sean, subir a ofrecer con su estilo de siempre, unos pocos caramelos. Lo hacía como alguien que se ve obligado a obedecer más allá de lo que la condición de verse ineludiblemente condenado a subsistir de manera tan oprobiosa, conlleva. Esa siesta, definitivamente, yo tenía que hacer algo con Sean. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Decidí bajar tras él en la oportuna zona del mercado cuatro. Decidí seguirlo y esto me llevó a gastar mucho dinero sencillo en pasajes de bus. Sean no notaba que yo lo estaba siguiendo, en breve me vi en apuros, pues ciertos ladronzuelos de micros me habían sacado el celular y también la billetera. Perdí mis documentos y mi cel; ese episodio me frustró: me sentí tonta y violada, una sensación que se experimenta cada vez que se es víctima de robo o de cualquier tipo de burla y que siempre indigna e irrita como si fuera la primera vez. Sin darme cuenta perdí el rastro de Sean. Resolví entonces internarme en la galería de ropas a mirar los maniquíes para relajar mi rabia. De repente vi a Sean tomando un descanso en el piso. Lo observé desde unos metros y lo vi mensajeando – estoy muy segura - con el que fuera hasta hace pocos minutos mi celular. Caminé lentamente hasta él y me paré en frente. Le dije: Sean, devolveme mi celular. Sean me miró sorprendido y no dijo nada, me dio el celular y me escrutó con la mirada. – Por qué me llamás Sean- preguntó. Ahí me percaté de que él no sabía que se llamaba Sean. Le dije que era necesario que me acompañara para que podamos hacer los estudios de ADN, que por el camino le explicaría todo y lo agarré fuertemente del brazo arrastrándolo tras mí. Él intentó zafarse, le dije que iba a pagarle cien mil y accedió ir conmigo sin oponer resistencia tras esa promesa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Subimos gratis al colectivo con el pretexto de vender Halls, debimos abordar como a tres micros para que sirviera la estrategia de viaje libre hasta llegar a un laboratorio del sanatorio en el cual yo tenía un amigo bioquímico. Saludé a Raúl y le dije, bueno, acá está el tipo de quien te había hablado, él es mi Sean. ¿Ves el parecido? Raúl sorprendido exclamó: sí que es parecido y me preguntó qué haríamos. Le pedí prestado cien mil guaraníes y dije a Sean que le pagaría si se dejaba sacar un poco de sangre. Sean, caviló un flash, pidió un mate de terere, con el ademán indicado para estas ocasiones y luego decidió que valía la pena el sacrificio del pinchazo. Raúl procedió a sacarle sangre a guardar unos cabellos suyos y tomar muestra de su saliva. Es todo, Sean, le dije. Podés irte ya. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sean se dirigió a la salida con una sonrisa estúpida en la cara, de esas que uno no sabe por qué le resultan idiotas y dan vergüenza ajena, y se marchó. Raúl y yo decidimos empezar esa misma noche nuestra investigación. La parte fácil era esta, lo difícil sería conseguir el ADN del verdadero Sean. Según nuestra teoría, personas tan parecidas físicamente debían compartir algún tipo de similitud genética como sucede entre gemelos, hermanos, padres e hijos, etc. La idea era algo ingenua pero valía la pena intentar hacer la prueba. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Raúl concilió toda la información genética de Sean. Yo tenía retratos suyos que días después fui a tomarle para dar más soporte a la parte argumentativa de mi investigación. El paso que nos quedaba por dar era el más difícil y loco: cómo llegar hasta el verdadero Sean, tan distante en espacio y probabilidad de contacto. La posibilidad de internet fue desde el primer momento la primera a ser explotada; la segunda, la prensa y su poder de difusión. Resolver nuestra condición de país insignificante, sería la otra, pero hay peculiaridades de noticias internacionales que cumplen con los requisitos de ser exportables instantáneamente, ésta, debía, inexorablemente avocarse a eso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No sabemos cómo sucedió pero dio resultado. El más sorprendido fue el propio Sean Penn que no sé si maravillado ante la osadía de nuestra teoría o ante lo descabellado que sonaba todo, decidía, con toda la parafernalia mediática que supone investigar algo así, anunciar que vendría a Paraguay para ver a ese hijo, clon o gemelo suyo que probablemente hasta ese día ignoraba que se parecía a un actor tan famoso porque a nadie le había parecido importante mencionárselo. Si se tratara de un Brad Pitt o un Antonio Banderas, tal vez, alguna vez alguien hubiese señalado el parecido o detenido la cajita de Halls mientras le firmaba un autógrafo, pero por lo que sabemos, nuestro Sean, vendedor de caramelos desgreñado, quizá no sabía leer ni escribir. Por otra parte, de Sean Penn no supe qué pensar, salvo que estaba demasiado loco o muy necesitado de atención. Me inclino por la primera hipótesis. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con Raúl a la cabeza de los indicios científicos nos hicimos la película de que esto significaba grandes oportunidades para ambos. A través de correos electrónicos, los agentes de Penn nos hicieron saber que llegaban unos doctores investigadores en ingeniería genética interesados en la teoría y otros miembros de su equipo para estudiar al doble en cuestión: el Sean Penn paraguayo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Emocionados ante tanta conmoción no dimensionamos mucho lo que pasaba. Llevaron a Sean a Estados Unidos para hacer los estudios pertinentes al caso. El verdadero Sean Penn, al final decidió que no era aún conveniente venir a Paraguay sin tener pruebas concretas. Raúl se bajoneó mucho: no confiaban en sus investigaciones por tratarse de un simple doctorcito de país tercermundista, decía. Yo, siempre optimista, le expresaba que nuestra idea tenía sentido y que solo gente inteligente y abierta era capaz de comprenderla. Sean, por su lado nunca había dicho nada o si lo dijo no era importante como para que yo pierda el tiempo relatándolo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nos pichó un poco que solo decidieran llevar a Sean y mientras, nosotros tuviéramos que quedarnos en Paraguay a aguardar los resultados. Como mínimo, me esperaba pasear por algún estudio de cine de la mano de Penn y hasta fantaseaba con tener un affaire con él, confiada en mis atributos de diosa latina. Solo me trajeron de regalo un poster autografiado y dos DVD originales de sus últimas películas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con Raúl estuvimos pendientes de las noticias que se alzaban en internet con respecto al caso del hijo tercermundista de Penn. Al final, todo un montaje mediático y de la parte de investigación científica, ni una sola palabra. Por otra parte, empezaron a aparecer muchos más clones de Penn y casos similares con otros actores. El tema de los dobles no era nada nuevo en el mundo del espectáculo pero digamos que ante la posibilidad que ofrecen las digitalizaciones de imágenes, resultaban actualmente, irrelevantes, pronto pasaron de moda. Por otra parte, yo pensaba que Sean Penn era una persona muy abierta, porque no es poca cosa hacer caso de algo que puede ser apenas un rumor farandulero. El tipo hizo caso de la idea, de la noticia, decidió llevar a Sean para someterlo a estudios que si bien no probarían que fuera hijo o gemelo suyo, no dejaban de ser interesantes: podrían servirle en caso de que por ejemplo, él o alguno de sus hijos o parientes enfermara y necesitara algún riñón o algún un donante compatible de sangre, o simplemente como distractor de paparazzis o qué sé yo, en el peor de los casos, el foco de un amor relegado por años a un oscuro resquicio del corazón que la fama y el estrés se habían encargado de eclipsar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pasaron meses y nada del caso. Cesaron las noticias sobre Penn, se había esfumado, fue rápidamente suplantado por el quinto niño adoptado por alguna diva de arrebatos altruistas, la ruptura de alguna pareja famosa o la salida del clóset de otro actor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un día cualquiera, hace unas semanas vi a Sean con su cajita de Halls bajando de un micro que venía delante del mío. Me colgué del timbre haciéndolo trinar con estridencia, esquivé a un motociclista hasta que a las corridas, logré casi pisarle los talones a Sean. Le grité: ¡Sean!, pero no volteó hasta que le di un golpe en el hombro. Sean, qué pasó de vos, pregunté entre jadeos. ¿Cuándo volviste y por qué no me avisaste nada? Me miró indiferente y luego me dijo que había vuelto hace como un mes. Le pregunté por los estudios de ADN y todo lo demás y solo me dijo que le sacaron una vez la sangre y que se quedó en un hotel por varios días. Un hotel de lujo, dijo. Después, le dijeron que era hora de volver a Paraguay y él, la verdad que no se hallaba más luego ahí. ¿Entonces no te adoptó, el muy bastardo?, le dije con rabia y resignación. ¿Adoptar?, ¿para qué?, dijo Sean. Le propuse ir a merendar y darle cien mil si me contaba absolutamente todo. Me dijo que no hacía falta la plata, que le habían dado mucho dinero esos tipos yanquis. Y qué pio hacés en la calle vendiendo caramelo, le pregunté. No supo responderme. Fuimos a casa y Raúl estaba esperándonos con chipita y cocido. Ya entre los dos, acribillamos con perspicaces indagaciones a Sean sometiéndolo a un interrogatorio exhaustivo. Respondió a unas pocas preguntas, vagamente, mientras se atiborraba de chipita al punto de atorarse con ellas,  a causa de eso se llamó a un largo silencio tras una crisis de tos, no entendía nada luego de la vida este boludo. En fin, quedaba claro que sólo se pasó en el hotel llenándose la panza de comida chatarra y que no había conocido a su padre Sean Penn, ni a su madrastra, Robin, la rubia patotera que había robado el corazón de Forrest Gump. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con Raúl estábamos indignados. Acompañamos a Sean hasta el mercado y mientras caminamos (son como treinta cuadras) tuve la paranoica impresión de que nos seguían. Eso pasó varias veces cuando estábamos con Sean o cuando iba sola o con Raúl al laboratorio y en todo momento. Me sentía como Truman, soñaba que un día al subir Sean al colectivo, lo seguirían miles de cámaras y lo vería siendo portada de la revista People golpeando a paparazzis de canal E! o TMZ.&lt;br /&gt;Mucho tiempo después, casi un año, creo, nos llegó por correo el DVD de una nueva película de Penn, se trataba de un tipo que de vendedor de caramelos en un país tercermundista resulta ser el gemelo perdido de un famoso, bla, bla, bla. Sean Penn interpretaba al vendedor indigente, a mi Sean, y al actor famoso, claro; ambos papeles, soberbios, con tanta fidelidad al punto que hasta el palurdo Sean se había maravillado de ver tan fielmente retratado en una película, su insignificante estilo de vida. Como siempre, los dos científicos que nos representaban a nosotros eran unos nerds cuatroojudos que hacen un gran descubrimiento con sus elementos de laboratorio de juguete. Debo decir que la chica era la típica intelectual fea e insegura tan comercialmente apologizada por tantos patéticos trovadores como la única limosna de consuelo que tal virtud merece. Por lo menos fueron fieles en simular las costumbres de Paraguay, el terere, el vendedor de chipa, etc. Me sentía rara, no sabía muy bien por qué. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hasta hoy seguimos recibiendo las regalías de la película por idea original. Con el dinero recibido continuamos haciendo investigaciones en base a teorías que, probablemente, siguen estando más cerca de la ciencia ficción que de la ciencia empírica. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-3989323800445155313?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/3989323800445155313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=3989323800445155313' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3989323800445155313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3989323800445155313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/07/evocando-sean_29.html' title='Evocando a Sean'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-2278936340541758173</id><published>2009-06-05T16:29:00.000-07:00</published><updated>2009-06-07T08:52:07.135-07:00</updated><title type='text'>EL DOBLADOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiviBmxFYNI/AAAAAAAAAFM/lzGr3Ncg170/s1600-h/YV5SCAXXZDGCCA05TBBUCAPOBCGWCAY6HHN0CAGC202TCAWELEBRCANAUOEVCADS1ZFTCATGHZI7CAAZ85H1CAAW5P0KCAOUHXBOCAJBWIVHCAT3KTO0CAQW42CICA3AIVJ1CA0D10OZCAZZO6IRCAB7FYBI.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 130px; height: 98px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiviBmxFYNI/AAAAAAAAAFM/lzGr3Ncg170/s400/YV5SCAXXZDGCCA05TBBUCAPOBCGWCAY6HHN0CAGC202TCAWELEBRCANAUOEVCADS1ZFTCATGHZI7CAAZ85H1CAAW5P0KCAOUHXBOCAJBWIVHCAT3KTO0CAQW42CICA3AIVJ1CA0D10OZCAZZO6IRCAB7FYBI.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344613900019392722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;(..)No entiendo cómo es que no me daba cuenta antes, cuando era una niña, que la voz que tenía Terminator, en realidad, es la misma que la de Homero :S&lt;br /&gt;(…)Los Simpson (y me causó mucho (gusto) verlo en tu posteo también) es una serie que siempre miro y en inglés es horrible…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué le parece que los Premios Oscar hayan aceptado la petición de incluir un galardón para los actores de doblaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendréis que empezar en el mismo momento en que empiece la voz original, pero mirando lo que pasa en la pantalla, para no olvidar las pausas o los gestos importantes. Para poder oír vuestras voces mientras dobláis la escena, es mejor que bajéis el volumen del original. Tened en cuenta que el día de la Final, tendréis que hacerlo primero oyendo la voz en japonés a modo de prueba, pero después sin oírlo para la grabación definitiva. ¡Sólo necesitáis un poco de práctica!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como simple traductora (no soy escritora) mi historia será también simple aunque mi intención sea compleja al tratar de narrar este episodio de la vida de éste personaje a quien tuve la suerte de conocer por esas cosas que el azar concede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Cuando conocí a éste tipo tan peculiar me encontraba en un antro de mala muerte junto a Constantino con quien trabajaríamos la traducción de un cortometraje. Queríamos pasar un doblaje de voz del inglés al guarani porque era algo que no se había intentado aún,  los subtítulos irían en español, algo trilingüe, sería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            El corto era de un yanki- paraguayo,  proponía como signo de comunicación el icono del tereré sin fronteras. Narraba  episodio de un tipo paraguayo que recorre las cálidas playas de Malibu con su terere, a través de esta bebida, que invita a todo aquél bañista sediento, socializa fácilmente con la gente y hasta se consigue una chica hermosa. No gozaba de reconocimiento alguno el corto pero al menos había recorrido algunos festivales de cine. Después del revuelo que significara Hamaca Paraguaya, se sentían con confianza los perros de abordar otro tema paraguayo. Constantino había contactado con el realizador del corto. Al tipo le pareció fabulosa la idea de la del doblaje, más aún después de comentarle que sería exhibida en el festival de cine de Asunción y con miras de ir a Buenos Aires, Venezuela, Colombia y algunos países de exaltación americanista en auge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Mientras hablábamos de todo eso y Constantino me entregaba sus traducciones al guarani, (yo me haría cargo de los subtítulos en español), comentamos lo difícil que sería hallar dobladores en guaraní. El tema del doblaje no sería fácil, tenían que ser dobladores guarani hablantes. Debatíamos todo eso cuando imprevistamente, el tipo de semblante taciturno que estaba bebiendo en la esquina intervino en nuestra conversación haciendo referencia a las dificultades que implicaba el doblaje de voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Por el español que hablaba nos dimos cuenta de que no era de por acá. Un acento neutral que no pudimos identificar de dónde sería. La siguiente cerveza la bebió en nuestra mesa, cortesía nuestra para continuar la charla.  Advertimos que el tipo no estaba diciendo tonterías, sabía de lo que hablaba. No quisimos preguntar qué dónde era, de una frase que citó posteriormente haríamos nuestras deducciones: -Germán Robles asegura que el doblaje en México es el mejor del mundo “Es plano en su color pero rico en cadencia”, eso dijo el maestro, dijo el extranjero. Apenas llegué a casa investigué en la web, afloraron informaciones sobre el tema. Tenía razón el taciturno hombrecito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            El tipito, que se hacía llamar Charro, estaba siempre con una actitud esquiva, furtiva, meditabunda, parecía esconder alguna historia triste o prohibida o simplemente estaba fastidiado a tal punto de no quedarle  nada más en la vida que emborracharse y desaparecer sin que nadie lo percibiera. Fumaba indiferente con cierto dejo de vergüenza o timidez indefinible del todo. La primera noche dijo que iba a comprar cigarrillos y no regresó. Al otro día lo encontramos en el mismo barcito cabizbajo y apesadumbrado, pronto descubrimos que rastrearlo no era difícil: Asunción es una ciudad con una zona de Mariachis bien delimitada,  su último refugio ante el asalto de las nostalgias que  lo escindían  en congojas de  borrachera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Me hice amiga suya, incluso fui algunas veces a su departamento, tenía un lugar casi decente, ordenado. Apenas ostentaba unas sábanas y otras pocas ropas, un televisor y un equipo de DVD, de esos baratitos que se compran por ahí. Nunca pude observar bien el sitio siempre en penumbra el cual abandonábamos con cierta enigmática premura en breves instantes. Ese fue el único lugar que le conocí como residencia, después se había mudado como cuatro veces más, creo, ni me molesté en conocer sus posteriores hospedajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            En una ocasión decidió invitarme a ver El purgatorio. Era una película entre género de terror y gore, relativamente buena en la producción, hecha a manera de documental, de calidad tolerable; de los ochenta, más o menos. A esta primera película siguieron otras del mismo género que me prestó para verlas en casa: El baldío, Rapsodas de ultratumba, Purulento engendro terco, , Las bestias conformes, Colonia penitenciaria, y mis favoritas, Suturas apocalípticas, Travesías góticas y El carnicero políglota. Alguno de estos filmes los había visto de niña, con sus correspondientes subtítulos in spanish en la época en que mi hermanito lograba contagiarme su entusiasmo el cine bizarro más que mis púberes amigas y sus películas de arrebatos adolescentes tipo Clueless. Otros filmes que me pasó no habrían llegado a Paraguay ni remotamente aunque habían sido  muy famosos en USA,  en México y otros países. Pude captar el mensaje que intentaba transmitirme: que yo podía hacer carrera como traductora de guiones hasta en un género, como el visceral que tenía su público y generaba ganancias aunque estuviese exento de la parafernalia de los Academy Awards. Me extrañó ver que los doblajes de estas películas al español existían casi a la par que los subtítulos amarillos a los que se debían someter a leerlos en caso de no entender el inglés freak.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Me hice amiga de Charro, me hice íntima amiga suya, hasta enredarlo en mis sábanas algunas noches en las que el miedo no me dejó más opción que refugiarme en sus brazos. Charro a veces se llamaba Mario, o Ramón. Con el tiempo aprendí todos sus sobrenombres y lo encontraba a pesar de que cambiara de casa o desapareciera por semanas, o él me encontraba (a pesar de seguir siendo yo misma, indefectiblemente). Con el tiempo tuvo algo de confianza en mí, confianza al punto de permitirse tomar un desayuno en la cama conmigo sin escabullirse a mitad de madrugada mientras yo dormía. El tipo era un misterio. No hacía nada pero siempre tenía dinero, al menos dinero suficiente para sobrevivir y pagarse alquileres, hospedajes y viajes al interior del país, según decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Charro sabía mucho de cine, gustaba del teatro, siempre íbamos a las obras que estuviesen en cartelera y también a la ópera, a muestras de cine arte, exposiciones de pinturas y a todo tipo de manifestaciones bohemias o fiestas.  Recuerdo una ocasión en la cual estábamos en un cumpleaños de quince, no tuvo reparos en unirse a cantar con el mariachi a todo pulmón, como todo un profesional. Me sorprendió al punto de cautivarme por completo y conmoverme hasta las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Recién ahora adquiere sentido toda esa serie de filmes musicales que vimos. Me decía que habían sido muy famosos en su época y que pocas personas tienen la capacidad de doblar musicales, que era lo más difícil del mundo, que se necesitaba clases de canto, estudios de música y hasta conocimiento de baile y ni hablar de los que debían doblar a raperos o cantantes de hard rock, películas si bien no tendrían nominaciones para premios importantes requerían de dobladores expertos para pasarlos a otros idiomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            A Charro le sobraban los silencios insondables. Si compartíamos algunas cosas como nuestra afición al cine o al teatro, no iba más allá de eso. No había conversaciones  de otros temas salvo los referentes a  películas, documentales o series de tv. Recuerdo que decía los créditos de las películas son importantes pero que nunca están completos, alguna vez estarán completos, decía. Esto lo decía siempre al llegar a los créditos mientras los veía correr hasta el final, en enigmática contemplación, absorto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Charro nunca hablaba mucho, no llevaba celular ni jamás daba número de teléfono alguno donde ubicarlo. Algunas veces lo observé dormido sujeto  a un sueño pesado, me asustaban sus gemidos y algunas palabras incoherentes que detrás de heterogéneas voces  articulaba entre babas y ronquidos. Llegué al punto de creer que era víctima  de algún tipo de posesión demoníaca que se manifestaba indómita desde el más allá. Después de ver tantas películas de terror, me arrebataban dudas de trascendencia paranormal y metafísica, supersticiones;  compresible ante la alarmante colección de películas de miedo a las que parecía ser devoto Charro. Voces infernales se colaban por su garganta sucediéndose en tono de protestas y reclamos. No lograba entenderlas, Charro se limitaba a decir que había tenido una pesadilla, un mal sueño. Con el tiempo no sé si el miedo o la rutina fueron alejándome de él.  Dejé de buscarlo, tampoco volvió a buscarme. Muchas de sus películas se habían quedado en mi casa. Semana tras semana tenía la esperanza de que volviera a retirarlas, aunque en esos momentos lo prefería lejos de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Debo confesar que pasaron muchos meses hasta que decidí rastrearlo en los antros de siempre. No había pistas de él. En esa época se concretaron las traducciones del corto y me metí de lleno a trabajar, entonces no me afectaba tanto su ausencia, una vez concluido el trabajo, decidí buscarlo nuevamente y mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Vano fue fatigar internet intentando ubicarlo en algún perfil sitios o direcciones de e.mail. ¿Qué sabía yo del tipo? Nada, salvo que era un mexicano que sabía algo de doblajes, que había sido un buen amante que me prestaba muchas películas, que hablaba en sueños, probablemente, poseso. Su desaparición fue tan misteriosa como el primer encuentro que tuvimos. Nadie sabía nada de Charro, de Ramón o Mario, o del mexicano, como también lo llamaban solo después de saber que era uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            El proyecto del corto metraje doblado del inglés al guarani y subtitulado en español fue bien recibido, nuestra parte había terminado y otros se encargarían ejecutar lo demás. Habíamos invertido dinero pero valía la pena la satisfacción que nos brindaba la realización del proyecto. En pocos meses estaría listo el corto y sería exhibido en el festival de cine de Asunción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Una mañana hallé un comentario de felicitaciones en mi blog por concretar el proyecto: “Te felicito por el logro del corto, puedo reconocer tu trabajo aunque no aparezca tu nombre en los créditos”. Esa frase lo delató. Sabía que había sido Charro quien había escrito ese comentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Seguí escribiendo blogs que actualizaban mis trabajos y proyectos. Trabajaba en traducciones de documentales, sobre todo. Había conseguido algunos encargos de una empresa que intentaba ser la Palmera Record paraguaya. Se llamaba Pindó Record (sí, ya sé, demasiado copiona), operaba desde Argentina y últimamente me daba trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            En otra ocasión, mucho después de ese comentario que suponía yo, era de Charro,  recibí más felicitaciones en mi blog  por mis traducciones y entre ellos comentarios y citas enteras de los textos que hacía poco tiempo había yo traducido para ciertos documentales de antropología de nativos del chaco paraguayo que eran doblados al español. Documentales demasiado recientes para haber sido exhibidos al público, solo en Pindó Record lo pudo haber visto quien quiera que haya sido.  Decía el comentario: “(...) aunque no aparezca tu nombre, reconozco tu traducción. Conozco tu lenguaje, conozco tu expresión”. Eso aportó una importante información a lo que después descubriría.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;            Me enviaron, de Pindó Record, como era correspondiente, el documental Chaco paraguayo  doblado al español, he ahí mi texto magníficamente interpretado, un acento neutral de voz cálida cuyo timbre y cadencia me sonaba conocida. Casi no me cabía duda, era la voz era la del Charro. ¿Cómo estar del todo segura? Moví mis contactos en Pindó Record y alguien dijo que un mexicano era el que doblaba los documentales. Viajé hasta Buenos Aires, ansiosa ante el irreprimible impulso de encontrar Charro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Conseguí una dirección a nombre de Ramón Valdés y decidí abordarlo a la salida de lo que parecía ser su hospedaje. Me reconoció de inmediato. Me envolvió en un cálido abrazo y corrimos a su hotel. Me dijo que se dedicaba a hacer doblajes de voz desde hacía tiempo. Pasé una semana inolvidable con él, tuve que regresar a Asunción por razones laborales. En ese momento de excitación y desbordante pasión no alcancé a vislumbrar cuál era el alcance de ese tiempo que llevaba habiendo doblajes al que se refería tan vagamente Charro. Al despedirse Ramón, Mario o como fuese que se llamaba Charro, me dijo: “Acuérdate de exigir que se reconozca tu trabajo. Pide que aparezca tu nombre en los créditos” - y después, en un tono de broma – “sin mí, muchos actores, directores ni películas habrían saltado a la fama o sido éxito de taquilla”. Y casi llegaba a sonreír velando la mirada mientras pronunciaba lenta y suavemente estas palabras fumando triste y absorto en esa timidez que tanto me fascinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Después de eso no volví a hablar con Charro. Un día me enteré de que se buscaba a un famoso doblador de voces mexicano prófugo de la justicia desde hacía años. La noticia me llegó por un e.mail de Constantino. Él, dedujo que Ramón, el Charro, era el famoso doblador de voces prófugo y buscado. Dijo que corría tras él una demanda por incumplimiento de contrato, me pasó el enlace de la crónica. La noticia decía que por culpa del doble conocido como Humberto Torres, había ido a la quiebra una importante productora de traducciones, subtítulos y doblajes. Una conocida productora de filmes de terror, derivada de un gran estudio de cine hollywoodense sostenía una demanda de millones de dólares contra la productora de doblajes, por pérdidas económicas y de popularidad ocasionadas al haber cambiado al que doblaba la voz de importantes personajes de tv y películas de todo género durante dos décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Hoy no tengo idea de qué habrá pasado con Charro. Me puse a ver las películas de su colección que habían quedado en casa, otras, las fui consiguiendo tras investigar las producciones del estudio demandante. A veces, creo reconocer alguna de las voces que habría doblado. Es increíble la capacidad que tenía para hacer tonos que podían representar voces de niños, adolescentes, monstruos y ancianos. Debo admitir que reconocí más fácilmente la voz de los musicales, tenía fresca en el recuerdo la voz que se sumó al mariachi en aquél quince años, pero cómo olvidar las voces de ultratumba cuyos estertores habían perturbado mi sueño en varias ocasiones, las reconocí en las películas de terror, que veía solo de vez en cuando, con mi hermano, para recordar viejos tiempos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-2278936340541758173?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/2278936340541758173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=2278936340541758173' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/2278936340541758173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/2278936340541758173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/06/el-doblador.html' title='EL DOBLADOR'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiviBmxFYNI/AAAAAAAAAFM/lzGr3Ncg170/s72-c/YV5SCAXXZDGCCA05TBBUCAPOBCGWCAY6HHN0CAGC202TCAWELEBRCANAUOEVCADS1ZFTCATGHZI7CAAZ85H1CAAW5P0KCAOUHXBOCAJBWIVHCAT3KTO0CAQW42CICA3AIVJ1CA0D10OZCAZZO6IRCAB7FYBI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-5361258255602112676</id><published>2009-05-13T19:20:00.000-07:00</published><updated>2009-07-20T18:24:17.800-07:00</updated><title type='text'>VENGANZA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiHz18BC4ZI/AAAAAAAAAE8/ehvbI04YTAY/s1600-h/358063_6ADPOV8ZBWYUYIQ774Z7TJA2N7ZSTS_tristeza_H020512_L.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341818741007245714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 310px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiHz18BC4ZI/AAAAAAAAAE8/ehvbI04YTAY/s400/358063_6ADPOV8ZBWYUYIQ774Z7TJA2N7ZSTS_tristeza_H020512_L.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispara el arma, desparrama los sesos de la maldita en aquel muelle donde la encontrará su amante. Un mohoso rencor se obstina en recordarle que ella merece ese fin por traicionarlo. Va a dormir satisfecho. Al otro día lo despierta la llamada de su novia, llorosa e inconsolable le cuenta que han asesinado brutalmente a su gemela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-5361258255602112676?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/5361258255602112676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=5361258255602112676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5361258255602112676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/5361258255602112676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/05/venganza-milady-raquel-gimenez-perez.html' title='VENGANZA'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiHz18BC4ZI/AAAAAAAAAE8/ehvbI04YTAY/s72-c/358063_6ADPOV8ZBWYUYIQ774Z7TJA2N7ZSTS_tristeza_H020512_L.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-1226355975510901238</id><published>2009-02-18T17:09:00.001-08:00</published><updated>2009-07-21T18:37:54.907-07:00</updated><title type='text'>El concursante</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ6XtDuLpMI/AAAAAAAAAEk/JXwTQNKMuUc/s1600-h/Starry_Night-Vincent_VanGogh%281152x864%29.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304844211437937858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 400px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ6XtDuLpMI/AAAAAAAAAEk/JXwTQNKMuUc/s400/Starry_Night-Vincent_VanGogh%281152x864%29.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" equiv="Content-Type"&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cx%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;5/02/09&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;En mis inicios, siempre había envidiado a Franco, era a todas luces talentoso, intuitivo, inteligente y definitivamente, escribía mejor que todos nosotros. Que nos conociéramos fue casual al igual que haber signado de manera tácita mi destino. En ese tiempo éramos Sandro, Vitorio y yo quienes más flirteábamos con el quehacer literario juvenil de la época que desvelaba nuestros primeros versos de amor y relatos de alguna aventura (o desventura). Habíamos sido amigos desde el colegio. Si fuimos compañeros fue por el descuento en la cuota que les hacían a los hijos de profesores, eso me procuró la suerte de educarme en un colegio costoso y prestigioso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Sandro y Vitorio se habían erigido como los líderes fundadores del taller literario “Los quebrantahuesos”&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;que se llevaba a cabo en un sórdido antro que pretendía ser &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;en ocasiones un centro cultural. Sandro y Vitorio eran de familia adinerada, yo no. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;El taller literario “Los quebrantahuesos” en sus inicios&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;pretendía hacer frente al pequeño círculo de literatos reconocidos que conformaba el universo literario de nuestra localidad, universo pequeño del cual más tarde (sin saber cómo) acabaríamos siendo el astro más resplandeciente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Éramos ingenuamente felices sabiéndonos &lt;i&gt;diferentes&lt;/i&gt; hasta que se había unido al taller Franco. Al principio parecía asentir con la mirada a cada lectura, a cada comentario, se mantenía callado y abstraído con su indiferente imagen de obligado cigarrillo, barba, maraña de melena y raídas prendas. A nuestro taller asistían muchos tipos así. Sandro, Vitorio y yo, lucíamos así, más que nada &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;para contrastar con el aspecto delicado y sobrio de la elite literaria local. Yo hasta encajaba con esa requerida imagen de neohippie que asumíamos: era un tipo clase media, viajero de micro,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;había crecido en un&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;barrio donde sin empleos que los exigiera a acicalarse,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;casi todos llevaban barba, pelo descuidado, ropas gastadas. Para Sandro y Vitorio, sin embargo, el ser rebelde demandaba disfrazarse de hippie para disimular sus orígenes. En el taller además de dar cierta importancia a estas cosas leíamos nuestras obras sentados en el piso, entre pausas de &lt;i&gt;terere&lt;/i&gt; y nubes de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;cigarrillo, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;comentábamos textos de malditos, benditos, consagrados y desangrados escritores, los crucificábamos o los erigíamos como ídolos. Las estrellas indiscutibles del taller eran Vitorio y Sandro, siempre aplaudidos, seguidos, loados y comentados. Yo leía todo lo que me recomendasen ellos, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;muchas veces porque la única manera de leer ciertos libros era si ellos me los prestaban. Me guarecía bajo la sombra que proyectaban ambos, inmediatamente después de la de sus novias, cuyos efervescentes manifiestos feministas conseguían apenas hacernos eructar a los demás miembros uno que otro verso mediocre, amparados en la benevolencia que a ellas, las musas, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;se les concedía. Pero desde la llegada de Franco muchas cosas cambiarían empezando por la vergüenza que cada uno de nosotros sintió esa primera vez que él leyó algo suyo. Después de asistir al taller durante casi dos meses, una noche lluviosa que había contado con la asistencia de solo siete de los quince que solíamos ser, Franco se animó a leernos dos poemas suyos. Las expresiones de Victorio y Sandro mutaron a una palidez delatando una extraña e incómoda inquietud quizá solo por mí advertida. Trataron de disimular su asombro con cumplidos tartamudeantes y escuetos pero de inmediato percibí que eran conscientes de que los versos de&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Franco eran lo mejor que se había leído desde aquel poema (en exceso celebrado) de Sandro que había sido publicado en una revista literaria. Yo conocía esa expresión de mis dos amigos, con el tiempo había descifrado el significado de sus miradas, me la habían echado esa vez que la profesora de literatura eligió mi ensayo para leer a fin de año y cuando &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;me gané una mención en el concurso de comentarios “Voces Jóvenes”, mis obras nunca habían sido compartidas en nuestro taller por una supuesta falta de tiempo, absolutamente justificado con la lectura de autores más importantes que yo, por supuesto. Sin embargo para mí, los poemas de Franco habían sido como un hálito de céfiro. Sentí una turbación inocultable, el brillo de mis ojos y la sonrisa idiota en mi rostro me delataban, Sandro y Vitorio me lanzaron esa otra mirada, la de reproche, conocida mía desde la infancia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Franco, a pesar de la tibia recepción de sus obras por los líderes del taller continuó leyéndolas cada viernes. En una ocasión, había llegado con un librito para cada uno de nosotros con dedicatoria y todo, confeccionado por él mismo, muy bien hecho, con ilustraciones de la ahora famosa artista plástica Sofía (novia de su juventud). Aún tengo el mío, la dedicatoria dice: “Para el lívido Tildo, con afecto”. Era de poesías, y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;al final cerraba con dos cuentos. Algo único, muy superior a toda producción parida en el taller. Presumo que después de leer el libro de Franco me había resignado a ser crítico, qué sé yo, alguna influencia – malévola y apocalíptica- &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;tuvieron sobre mí sus &lt;i&gt;Doce simples poemas y dos relatos&lt;/i&gt;. Después de ese obsequio, lo bueno había sido que todos y especialmente Vitorio y Sandro, se esmeraban cada vez más para seguir sobresaliendo en el taller, hasta dieron importancia a unos versos viejos míos y me animaron a leerlos, ponderándolos como nunca antes; lo malo, que tales esfuerzos resultaban vanos; cualquier elogio, pueril e ilusorio ante la avasalladora fuerza de los versos de Franco. Franco, de a poco iba soltando críticas, al principio con cierta indulgencia –advertida por todos-&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;para luego ir desnudando cada una de nuestras falencias de manera sencilla, sin pretensiones de menoscabarnos. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Los valientes siguieron leyendo ante Franco, tomaban en cuenta sus consejos, preferidos ante los de Sandro y Vitorio que fueron dejados de lado. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Sandro y Vitorio se cuidaban de exponerse, solo a veces leían sus obras, si obtenían alguna crítica de Franco, así fuera ésta mínima, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;lo confrontaban amonestando ásperamente y sin justificación las suyas, esto con el tiempo, imagino que terminó hastiando a Franco. En cierta ocasión, ante las réplicas fuera de lugar y cizañeras de los líderes del taller al llegarle &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;el turno de criticar las obras de ambos fue inmisericorde, (sin faltar en ningún momento a la verdad), luego se puso de pie y con sobriedad (y con cierta arrogancia) dijo que su obra era mucho mejor la de ellos y que ambos lo sabían mas no querían reconocerlo. Todos quedamos sin palabras, se levantó la sesión momificada en el silencio de furtivas miradas y parcos murmullos. Luego de esto Franco desapareció. Mucho después me enteré que Victorio y Sandro lo habían echado del taller, ese secreto me lo había revelado Taia, la loca novia de Sandro. Algunas veces, poco después de la desaparición de Franco creí leer algunos poemas suyos bajo diferentes seudónimos en &lt;i&gt;blogs&lt;/i&gt; de sitios literarios, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;en algunas revistas &lt;i&gt;online&lt;/i&gt; creí reconocer el poder de su verso devorándose con camaleónica pericia a los insectos retóricos que osaran cruzarse en su camino. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Mis poemas jamás habían tenido oportunidad de ser publicados, en parte, fue esa otra de las razones por las cuales me incliné más hacia la crítica y a los comentarios. Continué asilándome bajo la sombra de Vitorio y Sandro, me movía en los recovecos literarios como la afortunada rata que en vez de ser matada a palos había sido adoptada como la mascota condenada a rodar el círculo del purgatorio literario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Cuando nuestro taller fue consumiéndose en el olvido &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;migramos al taller “Voces nuevas” dirigido por una de las vacas sagradas de la literatura local. Vaca que lucía como una holandesa inflamada de lácteas coplas, ideales para nuestras carencias literarias. Con el tiempo se hizo novia de Sandro. Pronto fue posible para nosotros asistir a todo ágape de cuentos, de poesía, de cine; tuvimos pase libre a embajadas, conciertos, y encuentros con el más allá: así me conseguí unas becas (y saliendo con la hermana fea de la novia de Sandro, claro), sacrificios literarios, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;los llamaba yo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Puedo decir que me hice un lugar en el rinconcito literario local, tuve licencia para publicar notables estudios de crítica gracias a dos (odiosas) maestrías &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que cursé en la madre patria. Mi afición a la literatura y mi amistad con Vitorio y Sandro, ahora importantes paladines de las letras, se habían convertido en una especie de simbiosis de la cual todos nos nutríamos: yo alababa sus obras, ellos seguían cediéndome &lt;i&gt;sus mujeres&lt;/i&gt; y &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;amables pases a &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;la &lt;i&gt;cultura&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Pasado el tiempo constituimos el comité directivo del taller literario, el más reconocido de la ciudad. Organizábamos concursos de los cuales habitualmente nosotros mismos -juntos o separados- conformábamos el jurado. El concurso de poesía era el más esperado, uno de los pocos llevados a cabo y el más dadivoso, auspiciado por solidarios entes estatales y embajadas primer mundistas. Como crítico puedo afirmar que pocas veces leía cosas interesantes en estos concursos, casi siempre se presentaba gente de nuestro taller con aburridos, desabridos y predecibles versos. Sandro y Vitorio nunca arriesgaban a elegir “voces nuevas” a pesar de que el taller y el concurso se llamaban así. Al menos, con el tiempo,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;hacían caso a mis preferencias: era yo el de las maestrías y doctorado, y el &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;contacto con eventos y escritores internacionales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Cada año se presentaban al concurso más que nada, escritores conocidos a los cuales por lo menos por respeto adjudicábamos uno que otro galardón y otros cuantos a los que eliminábamos al saber que serían posible competencia para la elite.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;La XI edición de “Voces nuevas” había sido mi preferida. Con meses de antelación habíamos leído las obras y sin riesgo a equivocarnos, era acaso la primera vez que aparecían textos de tanta calidad y lucidez. Hacía tanto tiempo que leía cosas acartonadas cuan caldo en cubitos, patentemente desechables pero desesperadamente necesarias para llenar la panza, sí, solo para llenar la panza, no voy a decir la cabeza o el corazón. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Con esta edición del concurso había recuperado el olvidado sabor a leer, a palpar cada palabra, a disfrutar de cada verso, a acelerar el pálpito del corazón y a sucumbir al entusiasmo hasta el punto de salir a la calle a mirar una realidad distinta que me había sido velada. A Vitorio y a Sandro les había pasado algo similar, lo noté en sus miradas aunque pretendieran disimular el asombro ante tanto despliegue de talento como en ningún otro año había ocurrido. Convenimos en establecer los ganadores considerando la variedad. Comentamos sobre lo llamativo de tan abismal pluralidad y de tan buena calidad. Establecimos los premios en el orden correspondiente, procedimos a develar las identidades de los concursantes. El primer lugar correspondió a Anastasia Benítez, de treinta años, desconocida para nosotros. El segundo y tercer lugar los ganaron dos tipos igual de incógnitos para nosotros que la primera, Carlos González y Dionisio Gómez, de veinticinco y veintisiete años, respectivamente. Las menciones fueron otorgadas a otro chico desconocido para nosotros y a dos más que alguna vez habíamos visto rondar el taller de poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;El día de la premiación aparecieron los ganadores y todo fue encantador, jubiloso y chispeante. Me acerqué a ellos, les di mi autógrafo (me lo habían pedido) intenté conversar con alguno, me parecieron totalmente extraviados en el ambiente. A Anastasia, la ganadora le pregunté quiénes habían sido sus influencias y no supo responderme, por decir algo habló del clima, tragándose o trasmutando eses y sin concordancia entre género y número, especulé que estaba borracha. Finalmente &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;dijo: “diculpe señor”, “voy a tomar coca, parece bien helado”, y fue a atacar la mesa de bocaditos dejándome con la palabra en la boca. Anastasia lucía pálida, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;había olvidado ponerse el corpiño, revelaba las ubres de quien ha sido madre muchas veces, vestía mal y no me refiero con eso a como una seudo hippie. Los otros ganadores, en distintos ángulos disfrutaban opíparamente del brindis, los libros que contenían sus obras publicadas fueron dejados como al descuido en un sitio, unos, otros los guardaron en sus mochilas sin siquiera revisarlos. Quise acercarme a hablar con ellos pero parecían evadirme, logré conversar con el que había obtenido la primera mención, dijo que venía del interior del país, que era su primera vez en Asunción, al rato pretextó ir al baño. Me pregunté si yo estaba tan fuera de la moda literaria juvenil,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;atribuí la indiferencia que me mostraban a eso, recordé que nosotros mismos habíamos actuado así cuando jóvenes ante &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;los escritores reconocidos de antaño. Se portaban raro, escribían raro, qué más, lo único coherente que habían hecho fue pedirme un autógrafo, aunque lo habían ejecutado como si se tratara de una misión mandada.&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Fui a preguntarles a Sandro y a Vitorio si habían hablado con alguno de los ganadores, ellos alegaron estar cansados para esas cosas, las relaciones sociales con escritores principiantes los importunaba, para Vitorio y Sandro todos eran unos fanfarrones chupamedias que habían estudiado con pericia las obras del jurado para así ganar el concurso y que si hablaban con ellos, probablemente, terminarían recitándoles sus únicos poemas famosos&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;-con moraleja- que figuraba en los libros de literatura de secundaria, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;les darían consejos y profesarían una observación muy aguda creyendo comprender y conectarse con el alma del poeta; por haberse ganado un premio literario se comportarían como par de ellos bombardeando sus direcciones electrónicas y blogs,&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;los saludarían en todas partes: en un bar o en un burdel, intentando socavarles &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;opiniones, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;libros y demás. Vitorio y Sandro solo estaban contentos de que los ganadores no fueran miembros del taller literario, se libraban así de latosos hostigamientos para escribir prólogos y acompañar actividades solidarias de insignificantes brindis y pergaminos “agradecedores”. Al final alegaron con resignación que en eso consistía la gravosa factura que la farándula literaria demandaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Ante las argumentaciones de mis compañeros traté de no dar tanta importancia al evento aunque fui a acostarme bastante intrigado. No podía dormir, decidí leer los versos ganadores del XI Concurso de Poesía “Voces Nuevas”, leí con atención cada uno de los poemas, los de los ganadores desconocidos &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;los comparé con los de las menciones que habían ganado los chicos del taller, eran distintos. Entre los cuatro misteriosos ganadores tampoco hallé parecido alguno aunque, a su modo, trataban temas similares, ¿quién no incide casi en la misma temática entre los veinte y los treinta años? No sé, pensé que estaba alucinando, decidí dejar el asunto en paz y fui a dormir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Al otro día hallé en mi correo electrónico un enlace que procedía de una ahora reconocida revista literaria que en sus inicios circulaba a nivel &lt;i&gt;under&lt;/i&gt;: &lt;i&gt;Palabra robada&lt;/i&gt;. No me extrañaba esto, pues, había ocasiones en que colaboraba con algunas revistas con artículos o entrevistas. De ésta en particular, llevaba tiempo esperando que aceptaran publicar un artículo sobre poetas periféricos que venía preparando con la gente del taller desde hacía meses. Di &lt;i&gt;click&lt;/i&gt; al enlace y éste me condujo a la sección literaria de narrativa. El título rezaba Cuentos ganadores del concurso &lt;i&gt;Letra Muerta&lt;/i&gt;. Databa de dos meses atrás. El título ganador del primer puesto era &lt;i&gt;Voces Nuevas&lt;/i&gt;, el autor, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Ardo Valor. El argumento trataba de personajes que habían ganado un concurso de poesía llamado, al igual que el nuestro, “Voces nuevas”. Coincidencia, me dije, y seguí leyendo. Cada uno de los ganadores exponía la vivencia de su preparación para el concurso. Esto me había parecido sumamente extraño, comparé el nombre de los personajes con el de los ganadores del concurso de poesía y eran exactamente los mismos, hasta los del par de miembros del taller que habían ganado la segunda y tercera mención. El relato empezaba en forma de entrevista, las voces de los seis ganadores contando sus experiencias, lo llamativo fue que todos utilizaran el mismo registro, es decir,  una sola voz. Un detalle que se le ha pasado al narrador novato, me dije, mas pronto deduje que se trataba de un recurso narrativo utilizado muy a propósito y con exageración. Luego, una narrador cuenta la historia de un crítico y dos poetas, &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;pensé en mí, en Vitorio y Sandro; no tardé en reconocer que como intertexto&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;el cuento citaba parte de poemas de ambos y de alguna crítica que yo había escrito al respecto en un suplemento cultural, perdí mañana y media buscando los textos, al encontrarlos comparé las citas con ellos, después me percaté de que los poemas ganadores del XI Concurso “Voces nuevas” exponían exactamente esas mismas ideas mediante juegos de palabras que ya no vale la pena referir. ¿Era acaso este relato un mensaje para mí, y probablemente también para mis dos amigos? Les mandé un &lt;i&gt;mail&lt;/i&gt; preguntándoles por el correo, me confirmaron haberlo recibido de la edición &lt;i&gt;online &lt;/i&gt;de&lt;i&gt; Palabra Robada&lt;/i&gt;, al igual que yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;Seguí leyendo el cuento, al final, continuaban los segmentos de las seis voces de los concursantes, respondían a alguna pregunta general como si fuera parte de una entrevista a la fueron sometidos, cada cual&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;reveló su versión de los hechos, recurso harto trillado, me dije. La pregunta estaba velada, las respuestas de los &lt;i&gt;entrevistados&lt;/i&gt; la prefiguraban; todos coinciden en el momento de confesar un trato o pacto con un tipo que les “había pasado buena plata” a cambio de su identidad, lo siguiente habría consistido en una invitación a un brindis del cual parecía importante puntualizar &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;“mucha comida y vino”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Terminé de leer el relato totalmente absorto. Caí en cuenta de que en el cuento un solo autor se alzó con absolutamente todos los premios del concurso de poesía "Voces Nuevas" y tal como lo presumía éste, también había ocurrido eso con el concurso real. Mucho después, conjeturamos &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;con Victorio, Sandro &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;que el autor del cuento era aquel&lt;span style="font-size:0;"&gt; &lt;/span&gt;Franco del taller de poesía “Los quebrantahuesos” de nuestras iniciaciones literarias por las notas al pie de página del relato (hechas a propósito a la manera de &lt;i&gt;Yo El Supremo,&lt;/i&gt; imagino que para dejar en claro que él era el supremo) que esbozaban la travesía del narrador (¿autor?) por un taller del cual había sido miembro por casi un año “hasta que fuera echado por los tipos que conforman el jurado de este concurso”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-1226355975510901238?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/1226355975510901238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=1226355975510901238' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/1226355975510901238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/1226355975510901238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2009/02/el-ganador-del-concurso.html' title='El concursante'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ6XtDuLpMI/AAAAAAAAAEk/JXwTQNKMuUc/s72-c/Starry_Night-Vincent_VanGogh%281152x864%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-153307929493727099</id><published>2008-12-08T17:51:00.000-08:00</published><updated>2009-12-22T11:59:27.337-08:00</updated><title type='text'>INMOLACIÓN</title><content type='html'>&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/ST3Pz0YrvQI/AAAAAAAAADc/87LoK7RVLgQ/s1600-h/gotica%2B789.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277602827490540802" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 300px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/ST3Pz0YrvQI/AAAAAAAAADc/87LoK7RVLgQ/s320/gotica%2B789.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Advertencia.&lt;br /&gt;Esta narración tiene una primera parte, cuya autora no soy yo, que fue publicado en www.odiadodiario.blogspot.com. y en la revista literaria &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;online&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, una vez finalizado el concurso que consistía en darle un final a la primera parte, escrita por Alejandra Pesares, ejecutora del blog &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Odiado Diari&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;o, ya mencionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer las confesiones que hacían la primera parte de la historia de Alejandra en su blog &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Odiado Diario&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; fue casi tan casual como el hecho de que vos estés leyendo ahora este escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me había llegado la invitación al e.mail y como soy aficionada a leer blogs de chicas desesperadas, y éste en particular había llamado mi atención con su “Busco narrador que le dé un final a mi historia. Será bien remunerado”, le di click al link de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy experta escribiendo, solo posteo en el orkut (y con perfiles falsos), alguna vez tuve diarios, costumbre que cultivé hasta los quince años, más o menos, pero desde la funesta tragedia que premiara mi capacidad de ficcionar realidades, decidí recuperar esa época creando este blog de acceso libre y gratuito para mis fanáticos más fieles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consigna que proponía Alejandra era como un juego. Por la cantidad de entradas que alzaron al blog en aquella ocasión, unas sesenta, sé que mucha gente había tomado en serio la invitación de narrar el final de la historia de Alejandra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La invitación hasta ahí era una interesante propuesta lúdica. Con mi amiga Mare nos devanamos los sesos imaginando la primera parte de la historia mientras nos recuperábamos de la impresión que nos había causado el video,que debía ser configurado como texto narrativo para obtener el final de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, voy a empezar por la parte que tuve que narrar por encargo. Ahora que superé el trauma, que no me queda otra cosa que escribir mientras me recupero, por lo menos quiero que como testimonio queden estos escritos en mi blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra estaba loca, supongo que lo estaba, más que cualquiera, pero al menos había cumplido con lo que prometía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me había erigido como ganadora por haber narrado el mejor final del relato. Había ganado la consigna. Mi entrada fue publicada como primera en el blog &lt;em&gt;Odiado Diario&lt;/em&gt; y se titulaba “La venganza de la hembra”, junto a los otros dos finales titulados de la misma manera, que habían clasificado en segundo y tercer lugar. También había sido publicada en la Revista Literaria online &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, tanto la primera parte, narrada por Alejandra como la segunda, de autoría mía, con los créditos correspondientes para ambas y la mención de ganadora prima que me honraba. Más tarde, fue girado a mi nombre un envió del monto prometido a la ganadora de la mejor narración del relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación de haber ganado era de por sí indescriptible. Yo hasta había soñado que había un gran jurado que me entregaba el premio de cinco mil dólares y que mucha gente me aplaudía aunque yo fatigaba preocupaciones por mi apariencia, pues desfilaba ante todos en tanga. En fin, nada de eso ocurrió en la vida real, simplemente fui a retirar mi premio de una sucursal de Western Union.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;br /&gt;“La venganza de la hembra” era el título impuesto por Alejandra para narrar el final de la historia cuya primera parte se titulaba “Hembra escarnecida”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consigna, enviada por e.mail a miles de potenciales narradores consistía en el link de un video alzado a www.youtube.com bajo el título de “La venganza de la hembra” Luego de terminar la escena aparecían al final de los créditos, el nombre del usuario y la contraseña requerida para narrar lo que sería el final de la historia y el link: www.odiadodiario.blogspot.com.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la parte de comentarios al blog se hallaban las indicaciones para narrar la historia de “La venganza de la hembra”, decía: Has visto el video que te concede la oportunidad de continuar la segunda parte, cuyo principio te será revelado una vez que hayas publicado &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;tu final&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; en este blog. &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Observaciones:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Solo en caso de que tu imaginación supere lo filmado y tu historia sea mucho mejor, admitiré otro final para mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Opciones:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Puedes: a) limitarte a describir los hechos; b) darle un giro inesperado porque has interpretado a tu manera; c) inventarte un final porque no has tenido paciencia de ver el video o tu internet fue tan lento que no pudiste bajarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más abajo decía &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Premios: Primer premio:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Tu historia será publicada en un blog de alcance internacional y en la revista literaria online &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y ganarás cinco mil dólares. &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Segundo Premio:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Tu historia será publicada en un blog de alcance internacional y en la revista literaria online &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; donde tendrás la oportunidad de publicar cuatro relatos que serán remunerados en el transcurso del año 2009. &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Tercer premio:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Tu historia será publicada en un blog de alcance internacional y en la revista literaria online &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; donde tendrás la oportunidad de publicar cuatro relatos durante el año 2009 en la sección "Mundo Cruel".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisé el link de la tal revista literaria &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Tatu Carreta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y existía, tenía su web, un blogspot, un myspace y otras webs similares que consistían en noticias extravagantes del mundo literario, muchas daban la impresión de haber sido inventadas, pero cómo saberlo, no estaba al tanto de lo que pasaba actualmente en el mundo literario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al publicar el final en el blog me llegó a mi dirección de e.mail un archivo que contenía la primera parte de la historia: “Hembra escarnecida”. La leí con premura y ávida curiosidad. Yo había tomado todo esto como una broma pero me interesó jugar con el hecho de narrar, por pura diversión, supongo, o por mi condición de cybernauta emperdenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imprimí “Hembra escarnecida” y también la había guardado, gracias a eso tendrán la oportunidad de leerla, en breve, tal cual fue alzada en el blog &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Odiado Diario&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; antes de que éste fuera levantado de la web. Lastimosamente, el video fue prohibido y por ende, borrado hasta de youtube dando mayor popularidad a todo lo que rodea al caso en sí, sea éste real imaginario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes, lo prometido: el final, el que fue mostrado en el video. Luego, el principio tal como se configuró la experiencia del concurso &lt;em&gt;online&lt;/em&gt;. Es sabido que las publicaciones en los sitios mencionados consitieron en la primera y segunda parte en el orden pertinente con los nombres de las autoras al costado de cada título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;II La venganza de la hembra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; por Ella Lee ( soy yo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos son unos cuatro tipos, feos, panzones, toscos y groseros hablando con pastosa lentitud y deleznables tartamudeos que se confunden con el alto volumen de la música. Juegan barajas sobre una mesa de villar. Asoman varias botellas de cerveza tras la espesa nube de humo que despiden los cigarrillos. Se observa al centro del pequeño antro, al costado derecho de la mesa de villar, una pequeña chica semidesnuda, atada a las patas de la mesa. Ella, pálida y de ojos tristes, en algunas ocasiones parece mirar a una cámara, el semblante abatido muta hasta la rabia o el odio. Sus ojos fulguran un atisbo de saña que da la impresión de que se levantará impetuosa y reventará a golpes a los tipos que evidentemente, se divierten a costa suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tipos ríen, se burlan de ella que les escupe, los llama puercos fracasados y purulentos engendros. La chica, si bien no grita pronuncia pausada y claramente las palabras. Incluso sin audio sería posible leerle los labios y entender los insultos que profiere. Los hombres están borrachos, gritan y bailaban ritmos de moda con primigenia euforia. Uno de ellos levanta a la chica de un tirón y con ayuda de otro la desnuda hasta las bragas, le dejan al menos las botas en los pies. Por los gruesos abrigos que visten ellos, se deduce que hace mucho frío. Ella se sacude en un arrebato de furia. Tirita, se la ve morada de frío, los araña y muerde apenas se acerca alguno de los tipos. Ellos siguen con sus burlas, ríen de los vanos y débiles intentos de rebeldía de la hembra. Le vejan el cuerpo de manos, lenguas, y punzantes dedos, estiran con fuerza sus cabellos. Ella propina resignadas patadas, ellos sujetan sus piernas y caderas, las cuales abren en un ángulo de al menos cuarenta y cinco grados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más dominante de todos se baja los pantalones, le toma una lección oral. Mientras, otro, rubio y flaco afana su placer en una esquina regodeándose con la escena; otro intenta desentrañarla por detrás sin atinar a hacerlo. Ella esta bañada en sudor, lágrimas y ajenos fluidos. El más robusto de todos la riega de orín. La chica, menuda, delgada, no da tregua con las convulsiones, sigue soltando groserías, y muerde, araña y se sacude. Les dice que los meterá a la jaula, ellos se burlan diciendo que no se trata de un capítulo de CSI. Ellos están tan ebrios que no logran concretar nada, salvo burlarse de la chica o maltratarla verbalmente en respuesta a las injurias que sus labios desglosan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hay un momento de tregua, se abren más cervezas, se encienden más cigarrillos.&lt;br /&gt;La chica, finalmente saca de su bota derecha una pequeña navaja, los tipos al verla armada guardan distancia, ella los amenaza, los mira con semblante altivo y desafiante, con espuma en la boca, mirada iracunda, trémula de resentimiento, empieza a blandir la cuchilla en diferentes direcciones, es una muy filosa y delgada, un bisturí, al parecer y la pone a zigzaguear sonoramente abriéndose paso en la espesa nube de humo que inflama de bruma la pequeña latitud del antro. Ella piensa que estos desgraciados la desollarán y repartirán su cadáver a las ratas. La desesperanza plasma la opresión en su rostro de lágrimas mancillado escurriendo el clamor postrero que descuella cuando esgrime la cuchilla y hiende un surco y otro y otro cada vez con más con violencia contra sí misma, en sus delgadas muñecas. La sangre brota y ella parece sonreír aliviada de mórbida contemplación. Los tipos no saben qué hacer, qué pensar. Todo ha ocurrido en cuestión de segundos. El cuerpo de la fémina yace lívido en el suelo. Ella sigue mirando fijo a una cámara cuya existencia ellos ignoran pero que los pondrá en evidencia para indignación de todos. Ellos tal vez pagarán o no. Ella se ha inmolado por un destino extraño que le ha tocado vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fue mi final para el cuento. Me limité a describir los hechos y a concluir con sentencias supuestas y enigmáticas el suceso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo que parece ser el principio que funciona como móvil de los hechos y que da sentido a la escena del video, scaneado de las páginas de álgún diario personal (escrito a mano) es el que sigue:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51)"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;I La hembra escarnecida&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; por Alejandra Pesares&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Noviembre de 2008&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Día martes (que se vayan todos al carajo)&lt;br /&gt;Es un día cualquiera al igual que yo. Uno simple, irrelevante, tengo una conducta mutante e irritada mientras camino resignada por estas apestosas calles. Apestan a los mismos machos idiotas de siempre. La rabia me crece como un tumor, como un grano que se llena de pus y se infecta de dolor cada día más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día jueves (cansada e impotente)&lt;br /&gt;Camino insegura y nerviosa, o tal vez fastidiada e insegura (palabra tachada e inentendible). El obstáculo de machos debo atravesar cada día, es irremediable este espinoso tramo, amargo cáliz o lo que fuere. Ellos otra vez, siempre me persiguen por lo que sé. Solo pienso en lo lindo que sería poder desaparecer. Mi tolerancia cada día está más estrujada. No sé hasta cuándo podré aguantar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día mil quinientos de la maldita hembra caminante y quejumbrosa.&lt;br /&gt;Hoy no me dejé amedrentar por sus insultos. Caminé con la cabeza en alto y los audífonos a todo volumen. La mañana estaba con un sol también insultante, absorbí su energía y soporté sus groserías, sus sonrisas babosas y a sus atrevidos parlancheos. Los facinerosos de siempre con su astucia a cuestas, con su sorpresa predecible de rústicos adjetivos. ¡Malditos badulaques!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día de la perra enmohecida:&lt;br /&gt;Me han agredido otra vez. Me dicen putita engreída, cuatro ojos culo de botella, ñandejara experimento. Me amenazaron una vez más. Callé y seguí caminando triste. Uno de ellos me pellizcó el pecho, otro las nalgas y escupió a mis pies su inmundicia. Hoy pensé lo genial que sería tener una ametralladora y volarle a cada uno los sesos, perforarles la entrepierna y moler sus vísceras con una aplanadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día lunes (un poco soportable)&lt;br /&gt;No sé porqué me asaltan tantos resentimientos, no los puedo evitar ni controlar. Posiblemente es a causa de un cúmulo de frustraciones. Tengo miedo de lo que pueda pasar. Mi parte racional intenta analizarlo todo, implora calma, raciocinio, tolerancia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="COLOR: rgb(0,51,51); TEXT-ALIGN: justifyfont-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Día martes (les daré una lección, malditos)&lt;br /&gt;Ensayé ese discurso tan difundido como el mejor de los mitos y me dije, estoy condenada a pertenecer a esta idiosincrasia cultural, debo aceptarlo y adaptarme, carajo. Pregunté a algunas colegialas de doce años si les gustaba que los tipos le gritaran tantos piropos. Ellas dijeron detestar a esos malditos calentones, groseros viejos verdes, horribles y panzones o jóvenes atrevidos. En mi caso, estos improperios voceados en la calle cuando me ven esconden tras sí algo más, el poder de su fuerzza ante mi debilidad tiene un por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día miércoles (pagarás, débil)&lt;br /&gt;Hoy me fue un tanto mal. Decidí contestar a los improperios con el dedo del medio enhiesto y henchido de indignación. ¿Algo de respeto, acaso? ¡No! Las burlas se hicieron más sonoras. Las carcajadas golpearon mis oídos. Me ofrecieron miles de vergas para mitigar mi amargura y mi enojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día jueves (noche funesta)&lt;br /&gt;Volvía del trabajo y la ruta del escarnio aguardaba ansiosa por mí. Dos de los tipos que a la mañana me habían escupido burlas salieron a cortarme el paso y me arrastraron hasta meterme al antro del cual siempre salían borrachos y agresivos personajes. Tiraron mis libros, vaciaron mi cartera, me llamaron perra insulsa, insolente sabandija, aunque parezca increíble que manejaran semejante vocabulario. ¿Qué me creía yo para desafiarlos? Me darían un castigo ejemplar. Me iban a corregir esa noche y otras tantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mantuve callada, fingí indiferencia, traté de no perder la calma. Los tipos me desnudaron hasta que quedé solo con el corpiño y la bombacha. Eran varios tipos, el frío y el miedo que me invadía lentamente y me paralizaba. Me hicieron desfilar sobre una mesa de villar, arrancaron mis prendas íntimas, pellizcaron mis nalgas, embutieron sus tensiones en mi cuerpo, me regaron de fluidos, escupitajos y cenizas de los cigarrillos que al final apagaron en mi laxa carne. Trémula de pavor me pensé brava y si bien no arremetí al instante y malherida, tenía en mente hacerlo de alguna manera, fuera feroz o no, tarde o temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en las putas que debían soportar cada día cosas peores y fermenté de inmediato, de tristeza o de impotencia, qué sé yo. Pensé otra vez en las putas, en sus vulgares tacones altos, en sus pieles curtidas de testosterona, en sus cabellos mal teñidos, en sus bailes ridículos, en sus tangas y corpiños ordinarios, en sus atuendos colorinches y de mal gusto, en sus sangrantes carmines y rubores y sombras moradas, en sus pestañas grumosas de rímel barato, en los sudores pestilentes de todos los que las rodeaban ... y en sus bastardos hijos; seguí cuajada de trizteza para siempre. Mientras pensaba esto muchas cosas pasaban. Pasaron ellos y su telúrica infamia, su insaciable ignominia, su apetito carroñero. Sobre mí y en mí pasaron todos. Me soltaron después de depurarme con el oxidado chorro de una ducha fría. Me congelaba. Los oí proferir temibles amenazas antes de soltarme mientras mantenía la cabeza gacha y la mirada perdida. Finalmente me pusieron mi jeans y mi remerita y me dieron un patada en el culo para echarme en cara la fría noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8/12/08&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-153307929493727099?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/153307929493727099/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=153307929493727099' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/153307929493727099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/153307929493727099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2008/12/inmolacin.html' title='INMOLACIÓN'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/ST3Pz0YrvQI/AAAAAAAAADc/87LoK7RVLgQ/s72-c/gotica%2B789.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-4388910382568237307</id><published>2008-11-20T16:38:00.000-08:00</published><updated>2009-02-20T11:57:38.750-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte &quot;Mirta&quot;  by Sofi Orrego'/><title type='text'>TRAVESÍAS GÓTICAS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ8K9GhRUxI/AAAAAAAAAE0/chG9AA37Bfg/s1600-h/travesias.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ8K9GhRUxI/AAAAAAAAAE0/chG9AA37Bfg/s400/travesias.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304970930904191762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;04/08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Entre las cosas tontas que recuerdo, Dafne, están nuestras tardes radicales. Radicales para nosotras, que gustábamos pasarlas ese verano hablando tonterías, tendidas sobre los panteones del cementerio de Santana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Inspiraba mucho eL pueblito para esas cosas. Nuestra consigna de ser diferentes nos había condenado a franquear tantos crepúsculos en ese cementerio. Si las siestas de un pueblito de campo son de por sí tranquilas, en éste  hasta podíamos sentir el tiempo sin&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;tiempo y el lugar sin lugar como refugio absoluto. Siempre acompañadas de tereré (que llevábamos a escondidas, pues, se veía mal con nuestro look de chicas góticas), pero qué se le iba a hacer, si había algo radical e infernal en Santana, era la temperatura de cuarenta grados o más. Al final, eso nos saboteaba el plan de vernos cadavéricas y pálidas que tanto anhelábamos (cada día nos tornábamos más bronceadas), aunque de alguna manera, lográbamos adecuar ese ambiente a nuestras necesidades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Recuerdo el fin de semana que tuvimos que ir a Asunción para la Gothic Nigth Cuánto polvo blanco, base clara y maquillaje contrastante, parecíamos Marcel Marseu, lo único que nos salvaba era mostrar nuestras fotos en el cementerio de Santana. Ese camposanto era nuestro pase vip al círculo de carapálidas de la dark fashion.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Qué de interesante tenía ese cementerio de pueblo salvo estar constituido por panteones del siglo XIX de estilo italiano y su aspecto de total abandono, no sé, tal vez los episodios que se dieron esa vez que... Las tumbas contaban historias de familias enteras, de ahí nos vino la idea de bautizarnos con apellidos italianos, de decir que  los sarcófagos de nuestros antepasados latinos nos convertían automáticamente en las más auténticas góticas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; En el pueblo todo resultaba tranquilo, simplemente nos relajábamos y el papel de carapálidas era casi un juego. Siempre vestidas de negro, con recargado maquillaje, asustando a señoras, espantando a arrieros que nos soltaban burlas e irreverentes comentarios. La gente del pueblo nos consideraba brujas, satánicas. Corría el rumor de que éramos almas pugnando nuestras ruindades.  La imaginación de la gente era fértil, nosotras nos limitamos a interpretar el papel que de a poco nos iban asignando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Las tardes de cementerio consistían en fumarnos miles de cigarrillos, mucho tereré, literatura gótica, y mucha música: doom, épico sinfónica, algo de anime y black metal. Mucho maquillaje, algo de scotch, libros de magia negra y escribir poemas a la muerte, a la sangre, al dolor, a la agonía, a la catatonia, en fin, todo lo que hace cualquier gótico como dios manda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Teníamos un panteón predilecto, el de la familia Santini: amplio, descuidado y con un corredor que aplacaba un poco el maldito sol. Lo mejor de esa familia era su ingratitud para con sus muertos, en todo el tiempo que estuvimos por ahí, nunca vimos a nadie ir siquiera a encender una vela. En realidad, toda esa parte del cementerio, de panteones grandes de arquitectura antigua con mármoles, estatuillas, y hasta gárgolas, era muy poco visitada. Al amparo del moho, de la humedad, de la evanescencia pudimos ser las únicas que disfrutaban de ese apacible espacio por mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Recuerdo que teníamos nuestras propias estatuillas y gargolitas. Las fotos con ellas nos daban un aire de importancia en la comunidad Asunción`s Gothic Girls quienes creían que de verdad habíamos estado en Italia en las tumbas de nuestros antepasados. Con algunas cosas del movimiento gótico italiano, hicimos lucir en una foto a Ña Tanasia como la una de esas gordas cantantes de ópera: “La vanguardista pavarotta del goth”, supuesta amante de uno de los últimos reales castrati. En la iglesia de Santana, las imágenes de los santos del barroco hispanoguaraní  jesuita, bien efectistas, fueron de vital importancia al consolidarnos como las heroínas del goth. Conocedoras de un auténtico armonio utilizado alguna vez por un fraile atormentado por tritonos siniestros, éramos las gotireinas y nadie podía destronarnos. Todas querían vestir nuestros trapos, estrujarse en nuestros corsés, enfundarse en nuestras medias,  tomarse fotos con nosotras, prestar nuestros discos, revistas, cruces invertidas, aparecíamos en las páginas sociales de "Los tristes amigos de la oscuridad" y de "Aniquilación con estilo". &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Nuestras siestas en Santana, además de ser bendecidas con la humedad de esos panteones y la turbación de la gente del pueblo, nos concedieron una mascota. Recuerdo que decidiste llamarlo Silvester porque según vos, era muy parecido a Stallone. Con el tiempo indistintamente lo llamamos Rocky o Rambo. Yo prefería llamarlo Rambo, como al perro de mi ex. Rambo era monaguillo, por lo tanto nuestro proveedor de hostias, vino de misa, agua bendita y sirios para practicar algunos ritos paganos o la magia negra que tanto nos  fascinaba. Él secundaba todas nuestras locuras y como nuestra manipulación consistía en alimentar su erotismo, Rambo obedecía devotamente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Recuerdo esa vez que decidiste ponerle un collar de perro, y esposarlo a una de las rejas del panteón de los Capone: la escena consistía en una chica (yo) dando de latigazos a un Rambo esclavo sexual que intentaba alcanzar con la extensión de su lengua algunas hostias. Rambo lucía cadavérico y castigado. La foto, fue celebrada y hasta exhibida como arte en una de las Gothic Nigths. A Rambo le pusimos el infaltable trapo rojo a manera de bincha alrededor de la cabezota y yo tenía en una mano, el látigo, y entre los dientes el cuchillo de Rambo -que compramos de Botica Mágica-.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Entre los objetos triviales que rescatamos de las casas de pueblo estaba el armonio de quien en vida fuera Trifón Iglesias, el organista de la iglesia. Decidimos restaurarlo, quedó muy ajustado a la decoración de nuestra humilde morada. Toda una inversión si considerábamos la historia tras las teclas que fueron alguna vez pulsadas por un monje sodomita cuya macabra letanía era guardada con celo en uno de los registros de sonido del armonio y al hacer sonar un intervalo de quinta disminuida (diavulus in musica) presagiaba desgracias.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Pero seguiré contando sobre Rambo. Nosotras, al estreno de nuestra adultez, con dieciocho años recién cumplidos seguíamos con la telaraña de la virginidad enredada entre las piernas, a pesar del marqués de Sade, de las películas de vampiros y mujerzuelas, a pesar de nuestra potencial herejía. Creo que por eso Rambo fue pieza clave de nuestra iniciación sexual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Les narraré la historia de Rambo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La historia de Rambo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Rambo era un típico muchacho de pueblo pequeño. Su madre era maestra de escuela y su padre, un labriego envidiado por todos por poseer un tractor amarillo (que Rambo usaba como descapotable, como dice la música). Tenía como ocho hermanos, él era el menor, por fortuna, dispensado de la sobreprotección de sus padres. Ordinariamente, se encontraba en la iglesia o en el cementerio. Su afición religiosa había surgido del impacto que de niño le causaran las procesiones de semana santa. Las pasiones de Cristo, la imagen del Jesús crucificado, la Virgen de los Dolores, la vida de muchos santos mártires, todas esas historias de dolor, sacrificio, entrega y sufrimiento, de alguna manera, habían desarrollado en Rambo, una fascinación por los misterios de la muerte y la estética de la imaginería en general. A los doce años había asistido al velatorio y posterior sepelio una tía suya, Ña Piedad, una de esas amargas solteronas de pueblo. Él había participado de todo: desde la agonía de la anciana -que había muerto presumiblemente de cáncer de pulmón, pues fumaba mucho- hasta los pormenores del maquillaje mortuorio. Rambo guardaba devoción hacia su tía Piedad, ella le había leído La vida de los Santos, le había regalado una imagen de San Miguel Arcángel aplastando de un pisotón la cabeza del demonio, también le había enseñado a rezar el rosario al revés. Ahora, a sus dieciseis años, seguía acrecentando, gracias a ella, la idea que albergaba desde su más tierna infancia: ser sepulturero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Rambo visitaba a diario la tumba de su tía Piedad donde dilapidaba el tiempo fumando cigarros; llevaba hasta ahí el grueso ejemplar de La vida de los Santos para leérselo a su tía muerta. Con el tiempo, recorriendo los demás panteones, vio a las chicas góticas y naturalmente, los coincidentes encuentros bajo la complicidad de los muertos, gestaron una sólida amistad como pocas ha habido en este paraje infernal llamado Santana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Rambo era un lindo tipo. Tenía ese porte de italiano que conservaba la gente del pueblo de Santana. Sus buenos genes y su irremediable condición de chico de campo, le otorgaban una musculatura tonificada, un cuerpo muy atractivo, sumado a esto la mirada inocente, lo convertían en un ejemplar muy codiciado por cualquier hembra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;De inmediato Dafne y yo nos enamoramos de él. Si había algo latente en nosotras era una necesidad de ensayar nuestras técnicas de seducción y con el paso del tiempo, después de estar tan distanciadas de la ciudad, de la gente y en especial, de los hombres, nuestro apetito sexual, de inmediato se activó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Rambo era monaguillo desde los doce años de edad. Si bien había empezado con esa actividad inducido por su devota tía Piedad, con el tiempo, se quedó encargado de todo lo que tuviera que ver con los misterios de la iglesia porque el Padre Sordino se había enamorado de él. Al menos, es eso lo que nosotras pudimos deducir de las cosas que Rambo nos comentaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El padre Sordino era un amante de la sodomía. Por lo que pudimos averiguar (y comprobar) al contrario de la consigna que predicaba, gozaba más recibiendo que dando y quien le daba el toque de gracia era el encargado de hacer sonar la campana, un sordomudo de aspecto demencial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Rambo, según lo que contaba, solo llegaba a mostrarse desnudo, o dejaba que el cura lo observara mientras se bañaba, como quien no quiere la cosa, una típica cadena de favores cristianos. Imaginaba yo que el párroco esperaba con ansias el momento en que Rambo decidiera incrustarle su masculinidad (al igual que, debo admitirlo, esperábamos lo mismo hiciera con nostras).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Alguna vez le pagamos cincuenta mil guaraníes a Rambo para asistir a “una función” en la casa parroquial. Por el agujero del vestuario de los monaguillos, pudimos ver cómo el campanero gozaba dándole el amén al padre Sordino. El ensotanado apenas controlaba las lágrimas y aguantaba como macho hasta que el campanero acabara de zarandearlo, luego, se dirigía al comedor a merendar ka`i ladrillo o maní ku`i con dulce de leche, con proverbial apetito, mientras el campanero sacudía el badajo de la campana que anunciaba la misa de las siete.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El despertar sexual&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; A las chicas les resultó fácil introducir en la cultura gótica a Rambo. Con las velas, el agua bendita y las hostias inventaban banquetes jubilosos que acompañados de buen vino de misa, terminaban con carne desnuda, la de Rambo, principalmente, quien al final siempre quedaba despojado de vestimentas frente al armonio, obligado a cantar en latín algún laudatorio ceremonial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Con fondo de la letanía de alguna Diamanda Galas, lográbamos que Rambo pusiera su rígida anatomía al servicio de nuestros caprichos. Casi siempre terminaba atado o esposado. Lo más divertido para nosotras era la disposición que tenía Rambo a ser castigado por sus pecados. Nosotras le decíamos que él iría directo al infierno por ser cómplice del padre sodomita y para cada encuentro lo sometíamos a una punición hasta que escarmentara. En cierta forma, eso lo tranquilizaba, y nosotras disfrutábamos de darle latigazos, atarlo, morderlo, pincharle con tenazas. La verdad era que Rambo nos encantaba y que hacía tiempo habíamos decidido entregarle nuestra preciada virginidad en la primera luna llena del año entrante.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; La cita tuvo lugar en el panteón de los Santini. Habíamos llevado todo lo necesario: colchón, velas, música, algunas imágenes eróticas, hostias y vino de misa, el agua bendita también, todo eso que tanto lo excitaba. La idea de hacerlo ahí contemplaba una suerte de excentricidad que por deporte, decidimos guardar. En fin, lo usual, queríamos que la “primera vez” fuera especial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Empezamos a beber con deleite champagne, fumamos finos habanos. Todo estaba listo. Dafne y yo lucíamos nuestros más sensuales ajuares gothic&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;lolita, Rambo vestía su traje de monaguillo. Bebimos vino de misa, acompañado de cigarros, y de delirante música celta, lo más acorde a la ocasión. El erotismo iba surgiendo natural a partir de la segunda botella de tinto, entonces decidimos agregarle un poco de emoción a la noche con el célebre juego de la botellita y por cada "verdad o consecuencia", subían de tono las caricias o caían al suelo las prendas.Como de costumbre, decidimos amarrar las muñecas y los tobillos de Rambo y lo llenamos de caricias, lamidas y besos,  lo tentábamos con movimientos sensuales, bailes, toqueteos y besos entre nosotras. Al final, el enhiesto miembro de Rambo fue primero montado por Dafne que sintió frustrado su intento de quebrantar la membrana protectora. Rambo hizo que lo soltáramos, él sabía cómo aplacar nuestra virginal ansia. A pesar del fragor latente, sentimos una presencia ajena que nos inquietó. Al rato nos percatamos de que el campanero había estado observando todo a corta distancia apuntándonos con una prominente erección en medio de la inflamada noche y la tiznada lujuria. De inmediato pensamos que el padre Sordino estaría rondando el cementerio también. Nos persignamos asustados, y de pronto, el campanero sordomudo, tras algunos gestos de reproche a Rambo se abalanzó con violencia hacia nosotros con un machete en mano que alcanzó a dar un tajo al hombro izquierdo de Dafne. Ante los desesperados gritos míos y los de Dafne, el loco soltó el machete, al ver la sangre de inmediato, sus ojos se abrieron mucho y centellearon lunáticos, empezó a masturbarse con fruición, gimiendo tan fuerte que retumbó en los panteones. Impactados por todo el conjunto de inesperados hechos, resolvimos huir con premura. Dafne, con el hombro herido sollozaba de dolor. Rambo estaba pálido de susto y yo solo corría arrastrando a Dafne hasta el portón de salida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Al siguiente día la prensa de Asunción invadía el pueblo. El cementerio, fue sitiado por mucha gente. Al loco del campanario lo habían hallado con los pantalones bajos, a media pierna. El padre Sordino fue encontrado en el panteón Santini arrodillado y orando en aparente estado de shock, con la sotana hecha jirones y sin calzoncillos. Presumo que había sufrido un gran susto al ver el machete y la sangre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los titulares de los periódicos rezaban “Los sujetos, quienes en apariencia practicaban algún tipo de rito satánico sodomita, fueron detenidos. Las pruebas encontradas en el sitio eran, en su mayoría, objetos de la iglesia. Pruebas de laboratorio posteriores, dieron presencia positiva de semen en el esfínter del campanero, el esperma pertenecía al padre Sordino" (...)" Por lo visto, el padre, también practicaba sus prédicas: había aprendido a gozar más dando que recibiendo.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-4388910382568237307?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/4388910382568237307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=4388910382568237307' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/4388910382568237307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/4388910382568237307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2008/11/travesas-gticas-entre-las-cosas-tontas.html' title='TRAVESÍAS GÓTICAS'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZ8K9GhRUxI/AAAAAAAAAE0/chG9AA37Bfg/s72-c/travesias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-264882367618552229</id><published>2008-11-20T15:56:00.000-08:00</published><updated>2009-06-01T06:36:11.988-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte by Sofi Orrego'/><title type='text'>A N A R K O</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiPZKsG43vI/AAAAAAAAAFE/Z9COrXNcSpc/s1600-h/chica+con+ruedas.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 146px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiPZKsG43vI/AAAAAAAAAFE/Z9COrXNcSpc/s400/chica+con+ruedas.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342352360653512434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cx%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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Azar dio fin a la vida de sus cuatro miembros. El bus quedó totalmente destartalado al perder la dirección luego de precipitarse por un barranco ocasionando la muerte del chofer y de la gente del staff también.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Azar, que con el éxito “Anarko” se había catapultado rápidamente a la fama, se encontraba promocionando la gira denominada también Anarko y se presentaría la noche del 13 en Filadelfia.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La tragedia del accidente ha causado profunda conmoción a los fanáticos de la banda que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;expresaron su consternación dedicando minutos de silencio en memoria de sus ídolos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Calibri;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Calibri;" lang="EN-GB"&gt;(Morgendor, Daria, Memo Rock, &lt;i style=""&gt;Rock made in hell&lt;/i&gt;, Asunción, 18/12/ 2005&lt;span style="color: black;"&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; line-height: 150%; font-family: Calibri; color: black;" lang="EN-GB"&gt; &lt;/span&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Calibri; color: black;" lang="EN-GB"&gt;&lt;http://&lt;a href="http://www.rockmadeinhell.net/noticias/morgendor/volumen/4-"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;www.rockmadeinhell.net/noticias/morgendor/volumen/4-&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; 2/18-12-06.html&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;" lang="EN-GB"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                                       &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El banco Vanguardia fue asaltado a primeras horas de la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;madrugada de hoy. Según informes, la suma sustraída es de dos millones de dólares. Los guardias de seguridad fueron neutralizados con &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;dardos tranquilizantes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las cámaras lograron captar imágenes borrosas y el audio de silbidos, presumiblemente usados como códigos para comunicarse por los asaltantes. Se habla de una melodía silbada durante todo el atraco. La &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;policía no ha proporcionado más datos, todo parece indicar que fue un robo &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;planificado desde hace tiempo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Calibri;"&gt;(&lt;i style=""&gt;La Nación&lt;/i&gt;, Policial, pág. 65. Asunción, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;06/08/2005)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style=""&gt;                                   &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- De nuevo con ustedes en &lt;i style=""&gt;Noticiero Central&lt;/i&gt;. La noticia de la semana: Del robo al Banco Vanguardia no se tiene aún pistas. En el video de seguridad &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;se distingue sin precisión la silueta de los asaltantes y se destaca el ya comentado silbido usado posiblemente como código que sirve de &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;fondo musical al suceso. Adelante con el material, por favor. (&lt;i style=""&gt;Noticiero Central&lt;/i&gt;, Canal 9, 6/08/2005, 12:00 AM)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Eso fue osado, ¿no? ¿Cómo arriesgarse a silbar mientras robaba? Fue a propósito, seguro. Yo pondría a los televidentes a adivinar la canción, todo el país está al tanto ya. A nuestro ladrón de los dos millones de dólares, a quien la curiosidad y el egocentrismo consumen, la noticia del robo lo colma de orgullo; &lt;i style=""&gt;no hay pistas porque soy un ladrón perspicaz,&lt;/i&gt; lo del silbido fue solo un toque de gracia, ridícula musiquita que acudió&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a tu mente en ese momento. Silbar relaja, supongo, destempla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Nuestro ensayo de anoche &lt;i style=""&gt;oiko, &lt;/i&gt;sonó bien loo. Sí, qué&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;pio&lt;/i&gt; pasó de la anarquía que ñembo nos definía, estamo &lt;i style=""&gt;pio&lt;/i&gt; siendo más serio gua`u, más comerciale, sonamo muy facha, &lt;i style=""&gt;oluo&lt;/i&gt;. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Pegó &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;atu&lt;/i&gt; el ensayo, esa &lt;i style=""&gt;intro&lt;/i&gt; de mi teclado fue &lt;i style=""&gt;cool&lt;/i&gt;, ¡&lt;i style=""&gt;che vale formal! &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Lo que a mí me rompe las bolas es que nuestro ensayo &lt;i style=""&gt;kuéra&lt;/i&gt; no sean regulare. Lo único irregular es el pulso de tu tambor de hojalata, nde boludo! No sean &lt;i style=""&gt;na&lt;/i&gt; así, lo perro, que mala onda, loco, la inpiración ko a vece nomá viene, &lt;i style=""&gt;che ra`a&lt;/i&gt;. Demasiado &lt;i style=""&gt;kaigue&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;ko&lt;/i&gt; ya son &lt;i style=""&gt;ustee&lt;/i&gt;, nadie toma en serio, nunca vamo a grabar el demo para el Pilsen rock así &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y ya falta &lt;i style=""&gt;nio&lt;/i&gt; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;poco, &lt;i style=""&gt;che ra`a&lt;/i&gt;. ¡Kóre! José lo que pierde mucho tiempo con su otro grupo &lt;i style=""&gt;jare`i&lt;/i&gt;. Y vo, Ana, comprá pue ya un teclado decente aunque sea de Miramar… Tenemo que ahorrar &lt;i style=""&gt;atu&lt;/i&gt; para pagar el demo, loco, no e&lt;i style=""&gt; ko&lt;/i&gt; barato &lt;i style=""&gt;hina&lt;/i&gt;. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Ekiriri, che mboguerái la nde plagueo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;vamo &lt;i style=""&gt;atu&lt;/i&gt; a ensayar &lt;i style=""&gt;che ra`a&lt;/i&gt;, afinen &lt;i style=""&gt;pue&lt;/i&gt;, &lt;i style=""&gt;oluo&lt;/i&gt;, ante que lo vecino vengan a retarno todo mal ya otra ve. En inglé ya, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;oluo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;wan, chu, tri, forrr, Yeah!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;La &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;gente ve&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;televisión o por lo menos de paso la oye. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La mamá o el papá pueden querer saber &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;qué diablos pasa en el mundo mientras esperan con ansias la telenovela o el fútbol. Entretanto Ana merienda, alguien silba la melodía de &lt;i style=""&gt;intro&lt;/i&gt; del nuevo tema de la banda. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;El silbido no es de su mami, ni de su papi, ni de su hermanito, ni del perro, la tonadita proviene de la tele, de la noticia del robo de la semana, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;el robo del banco Vanguardia: el ladrón del silbido, ¡qué loco fue todo eso! &lt;i style=""&gt;¡Pero si es mi tema, silbado en el mismo tono, ni más bajo ni más alto! No puede ser, ¿plagié pio la canción? Qué boluda, ahora ¿qué vamos a presentar para el Pilsen Rock?, se necesita nio un tema original. Pero ese ko es mi tema, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;mi composición, no copié nada. Y ¿cómo se explica entonces que esté en la tele un ladrón silbador misterioso que raja con dos millones de dólares usando de sound track mi intro?&lt;span style=""&gt;             &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none dotted; border-color: -moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext; border-width: medium medium 3pt; padding: 0cm 0cm 1pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style=""&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Los conciertos de la banda se sucedieron de manera continua &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;después del al mercado lanzamiento del demo. No fue frustrante no haber clasificado para el Pilsen Rock, no lo necesitaron. Sin grabar un álbum, con apenas un &lt;i style=""&gt;hit&lt;/i&gt;, sonaban en las radios, eran invitados a programas de tv y tenían grandes auspiciantes. Se dice que un tipo visionario que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;escuchaba sus ensayos decidió financiarles la onda. Y bueno, tomaron clases de canto, cuidaron la imagen, aprendieron algunas poses de &lt;i style=""&gt;rock star&lt;/i&gt; y se insuflaron auto confianza. En breve tiempo dormían menos, consumían más alcohol, flirteaban con chicas y con&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;drogas, tenían mucha más ropa aunque no tardaron en saber que precisaban de poca para salir en revistas o en &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;tv. Sobrevivieron estoicos cada loco día al acoso de &lt;i style=""&gt;fans&lt;/i&gt; histéricas y maniacos de toda especie. Aceptaron con resignación el asedio de reporteros y &lt;i style=""&gt;paparazzis&lt;/i&gt;. La presión de los &lt;i style=""&gt;shows&lt;/i&gt; los tenía en permanente estrés. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Mal pagaron a músicos sin fortuna para componer una media docena de temas que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;cubrirían una hora de espectáculo para las giras contempladas en los contratos. Los miembros de la banda no sabían cómo Ana había obtenido el dinero para eso o para el demo pero ya no importaba, perforarse&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pezones y ombligos, tatuarse la entrepierna, apoyar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;la ecología, los alimentos orgánicos, el reciclaje, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y la lucha contra el cáncer; justificar las páginas de &lt;i style=""&gt;Playboy&lt;/i&gt; o el video triple equis con fotos de lampiño a favor de derechos de peludos animales, obligadas y reales ocupaciones de artistas, los tenían ocupados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Transcurrió&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;el tiempo y el &lt;i style=""&gt;hit&lt;/i&gt; &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Anarko” que los llevara de gira dentro y fuera del país iba pasando de moda y no surgía un &lt;i style=""&gt;single&lt;/i&gt; decente que lograra sucederlo. Ana presionaba al misterioso millonario y aunque éste soltaba dinero apenas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ella lo sugiriera &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;para financiar los gastos de la gira, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;lo hacía cada vez más desconfiado de los resultados que obtendría con ello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;Ana y los demás pasaban la mayor parte del tiempo, borrachos. Los &lt;i style=""&gt;shows&lt;/i&gt; los trastornaban, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;peleaban continuamente. El &lt;i style=""&gt;batero&lt;/i&gt; no tardaría en esfumarse, el bajista y el guitarrista seguirían mientras el estilo &lt;i style=""&gt;glamoroso &lt;/i&gt;del &lt;i style=""&gt;rock &amp;amp; roll&lt;/i&gt; durara. Las deudas ascendían, Ana no lograba componer, el cansancio, el estrés y el vicio la consumían con inexorable premura. Fueron a rehabilitarse varias veces, acudieron a la iglesia, al zen, al yoga, a la terapia, invocaron al diablo y tuvieron un &lt;i style=""&gt;reality show&lt;/i&gt;. Los productores musicales los rechazaban, no se arriesgarían a invertir en una banda casi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;fracasada y sin mínima actitud profesional. La fama los rebasó, los tenía hechos despojos. El mecenas estaba harto de la banducha. El &lt;i style=""&gt;hit&lt;/i&gt; en el que había confiado basándose en el supuesto de que melodías como ésa, la gente se la pasaba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;silbando, perdía sentido ahora, ¡malditos mediocres!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;El éxito de los jóvenes &lt;i style=""&gt;rockeros&lt;/i&gt; acabaría sin pena ni gloria. Se presume que el accidente que sufrieron podría servir para dar impulso al &lt;i style=""&gt;remix&lt;/i&gt; del &lt;i style=""&gt;hit &lt;/i&gt;“Anarko” y crear así una leyenda en torno a la desafortunada banda. No era una mala idea, pero parecía mejor opción esperar paciente a que todo se esfumara, que la poca memoria de la gente se comportara como siempre, que los fanáticos olvidaran, que las únicas imágenes dignas de recordar fueran los míticos Lennon, Freddie o Kurt. Al menos ahora podría estar en paz, lo que necesitaba era librarse de esas garrapatas del &lt;i style=""&gt;rock &amp;amp; roll&lt;/i&gt;; como cualquier persona normal, quería ir por la vida silbando con tranquilidad la música que se le viniera en gana, así fueran malas canciones de cualquier hijo de vecino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                                                                          &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;a href="mailto:miladyraquel@hotmail.com"&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: Calibri;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-264882367618552229?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/264882367618552229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=264882367618552229' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/264882367618552229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/264882367618552229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2008/11/normal-0-21-microsoftinternetexplorer4.html' title='A N A R K O'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SiPZKsG43vI/AAAAAAAAAFE/Z9COrXNcSpc/s72-c/chica+con+ruedas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-6052077893722183246</id><published>2008-11-10T14:53:00.000-08:00</published><updated>2009-06-05T16:29:23.889-07:00</updated><title type='text'>VISOS DE REALIDAD</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZy1pkN_y2I/AAAAAAAAAEM/_ndhXubSVZA/s1600-h/severiaBLOG.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304314186837248866" style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; WIDTH: 300px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZy1pkN_y2I/AAAAAAAAAEM/_ndhXubSVZA/s400/severiaBLOG.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;v:stroke&gt;&lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;&lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;&lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;&lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;&lt;v:path connecttype="rect" gradientshapeok="t" extrusionok="f"&gt;&lt;o:lock aspectratio="t" ext="edit"&gt;&lt;v:imagedata href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SSYA-aOeWsI/AAAAAAAAAB4/KSm9vaockNE/s320/severiaBLOG.jpg" src="file:///C:\DOCUME~1\x\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image001.jpg"&gt;&lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;&lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;&lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;&lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;&lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;&lt;v:path connecttype="rect" gradientshapeok="t" extrusionok="f"&gt;&lt;o:lock aspectratio="t" ext="edit"&gt;&lt;v:imagedata href="http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SSYA-aOeWsI/AAAAAAAAAB4/KSm9vaockNE/s320/severiaBLOG.jpg" src="file:///C:\DOCUME~1\x\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image001.jpg"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;?xml:namespace prefix = u2 /&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Esta historia tiene intenciones de dar una versión realista de los hechos aunque es posible que resulte la más desfigurada e intrascendente de todas. Es sorprendente lo paradójico que a veces se torna todo, que acabe escribiendo sobre cosas reales tratando de ser objetivo desde una posición tan alejada de la realidad y cuando debía referirla tal cual la veía fatigaba frases y palabras intentando prodigarle dignidad para ser contada. Ahora, entrego cada cierto tiempo algunas reflexiones sobre acontecimientos del pasado, después de todo, uno, invariablemente, trafica recuerdos que clandestinos acaban maleando otros recuerdos y así sucesivamente. Con nostalgia, evoco el cercano ayer en el que gocé de la doble "&lt;b&gt;&lt;i&gt;f "&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;de fama y fortuna como un cronista de credibilidad y de estilo.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Para ser sincero, la realidad me resultaba aburrida, poco estética y sin emoción. Es irónico que ahora deba ceñirme a declarar una verdad, hay ocasiones en que ésta merece permear, tan fidedigna a la realidad como sea posible. ¿Cuántas veces, en mi breve carrera de cronista nocturno, se presentaron hechos reales que ameritaban ser reportados como tales?, las podría contar con los dedos de las manos y éstos, sobrarían. Por lo pronto, solo había descubierto en ese tiempo que la oscuridad posee matices necesarios de advertir.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Qué podía yo hacer si la gente gozaba de tan poca imaginación. Noches tan repetidas, tan iguales. Regularidad de fines de semana accidentados, violentos, de pleitos conyugales, de contiendas de vecinos, de borrachos, de prostitutas, llantos; con suerte, algún crimen pasional, todos tan predecibles, con desenlaces que muchas veces rayaban lo absurdo pero no por eso resultaban interesantes.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Después de todo, el único mérito de la realidad es que logre ser recordada. Si no puede ser recordada, ni siquiera cuenta como realidad, simplemente no existe.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Cuando empezaron las cosas, ni remotamente imaginé que sacaría conclusiones como estas. Simplemente, mi paciencia para el aburrimiento había llegado a un límite y había decidido hacer algo al respecto. La rutina de los reportes solía empezar así: una de esas noches frías, yo, en la cama mirando mi serie favorita, con la estufa, el control remoto y el celular con el décimo mensaje de texto del editor de &lt;i&gt;Aquí y ahora&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt; insistiendo a que fuera a cubrir uno de esos casos de escándalo pasional que faltaba para rellenar el semanario.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt; De mala gana, íbamos con Christian, el fotógrafo, hasta el lugar de los hechos, ambos, congelados hasta las pelotas, con la idea de liquidar todo lo más rápido posible.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Ordinariamente, nos tocaba ir hasta barrios marginales donde las variantes de riñas concluían siempre con cónyuges apaleándose entre sí. Pocas veces alcanzábamos el momento de la acción, ya saben, los sopapos, insultos, gritos, arañazos, siempre llegábamos en plena exhibición de arrumacos de reconciliación - el rencor no tiene tan buena memoria como se dice - . En esos casos improvisábamos un informe acompañándolo de alguna foto aburrida.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;El trabajo era tedioso la mayoría de las veces aunque cada tragedia tuviera su matiz de comicidad. Christian, el fotógrafo, se llevaba la peor parte, pues, aunque aparecieran con algunas magulladuras o moretones los retratados, lo frustraba no poder capturar unos ojos destellando ira, inflamados de furia, unas muecas ávidas de venganza, gente echando espuma por la boca; la mayoría de las veces, apenas conseguía unas que otras caras sucias de lágrimas resignadas, ropas raídas con vergüenzas al aire que al final se editaban con los respectivos rectángulos del pudor y así perdían todo atractivo. Si estaban muertos los fotografiados, peor, los matambres inmóviles pasaban desapercibidos ya que nuestra sección “Mundo Cruel” estaba después del de “La Chica Hot” y todos hojeaban apresurados el semanario hasta llegar a la diosa del momento, semidesnuda y lasciva, obvia preferencia de &lt;i&gt;Eros&lt;/i&gt; sobre &lt;i&gt;Tanatos&lt;/i&gt;, de nuestros lectores, que así lograban aplacar satisfactoriamente sus apetencias estéticas.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Cuernos, descubrimientos &lt;i&gt;in fraganti&lt;/i&gt;, aporreo y posterior reconciliación, o cuando se daban casos de asesinato, ella envenenaba al marido o él apuñalaba a la esposa, algunos actos fallidos de pirómanos principiantes o suicidas aficionados, frustrados intentos de asesinato, entre otros, ¿cuántas veces repetimos esas historias.? Yo hasta tenía un formato impreso que me limitaba a rellenar con nombres de los personajes del momento, y luego lo editaba con mis sinónimos de &lt;i&gt;word&lt;/i&gt;, y algunos cambios en la sintaxis; ciñéndome siempre a la realidad, obtenía una sección que mataba de aburrimiento.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Todo había empezado con las fotos. Al principio, Christian las retocaba, resaltaba magulladuras, moretones, contusiones, extendía manchas de sangre, acentuaba la tensión con ángulos y colores, siempre terminaba editando hasta que le satisficiera el resultado, el proceso de escribir el reporte fluía fácil después de tener las imágenes. Se podría decir que teníamos un canon estético al cual ceñirnos, un estilo. Si bien no hostigamos lo suficiente las variantes de la oscuridad, captamos sus singularidades. De a poco, la sección “Mundo Cruel”, abandonaba la crisálida marginal hasta mutar a una comentada referencia que situaba a &lt;i&gt;Aquí y Ahora&lt;/i&gt;, como un semanario popular y preferido ya no solo por masas grises.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Una cosa fue llevando a la otra, la presión nos obligaba a intervenir directamente sobre el material de los reportes. Christian se surtió con un arsenal de maquillaje y utilería que si bien al principio fueron usados con precaución y mesura, pronto se hicieron imprescindibles para el toque efectista que caracterizaba a nuestras historias. Las cosas no podían ir mejor. Nuestra sección pasó de tener un segmento de un cuarto de página después de “Farándula” y “La Chica Hot”, a anteceder a estas secciones, con una plana completa, con dos fotos, titulares a colores y frases célebres de la fatalidad, citadas por los mismos protagonistas de las noticias.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Tantos reportes memorables como el del “carnicero políglota”, quien había tenido una fuerte gresca con su mujer cuya insolente lengua había agotado la paciencia de éste y en consecuencia se la había cortado para exhibirla en la babel de cuadrúpedos de la carnicería, “jamás comprenderé esta lengua”, declaraba el carnicero, con resignación. Esa crónica locuaz y literalmente visceral, exportada desde la fértil imaginación de un amigo, engendraría otros reportes sangrantes como la del &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;churero &lt;/span&gt;- &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;poeta&lt;/span&gt; &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;experimental&lt;/span&gt; que labraba sus versos en las vísceras vacunas conocidas como librillo, la del gótico festín de vampiresas atiborrándose de morcillas.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Nuestras crónicas llegaban a ser desafiantes e increíbles, aún así, los casos más inverosímiles resultaban exitosos. Nos iba tan bien que teníamos un archivo de fotos y noticias preparadas. Atrás habían quedado las obligadas trasnochadas intentando vanamente calcar la realidad, nuestros lectores preferían las imágenes y las historias ficticias a la reales sosas e intrascendentes, pronto sumamos seguidores y hasta &lt;i&gt;fans&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Incluso teníamos una modelo, Fernanda. Contratada con regularidad para ayudarnos en montajes como la trampa de la desnudista a futbolistas extranjeros, la abadesa exhibicionista, la &lt;i&gt;Madam Bovary&lt;/i&gt; de los arrabales, la Bella Durmiente inmolada en cultos necrófilos, entre otros. Conocimos a Fernanda, en alguna húmeda noche sin memoria. Su gran talento para la cámara, en poco tiempo, la convirtió en nuestra musa, captaba nuestras ideas y las interpretaba con éxito, plasmaba la tragedia con la tensión que “Mundo Cruel” requería. Podía interpretar cualquier rol que le asignáramos, desde ama de casa descalabrada hasta bailarina exótica usando boas constrictoras de bufanda. Ecléctica, pródiga de miradas y semblantes, impregnaba variaciones de marginalidad, rabia, angustia, ira, venganza, odio, toda variante de sensaciones que hacen glorioso a un reporte. Su clandestinidad costaba mucho, pero valía la pena. Para ese entonces ya nos habíamos ganado la estatuilla del &lt;i&gt;Premio al Reporte Negro&lt;/i&gt; y las menciones de varios medios escritos y radiales importantes. Los semanarios amarillistas se inspiraban en nuestras crónicas, muchas de ellas eran solicitadas por revistas impresas y digitales, se podía decir que nos iba bien, hasta nuestros rivales de semanario &lt;i&gt;Mundo Enfermo&lt;/i&gt;, se inspiraban en nuestras páginas.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Pero como &lt;i&gt;la felicidad es tan eterna como dura&lt;/i&gt; - y la nuestra estaba destinada a ser breve- las cosas se fueron complicando.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Fernanda exigía cada vez más dinero, también ambicionaba protagonismo. Ella solicitó a Christian una sesión de fotos eróticas. Obviamente pretendía cambiar su papel de chica “Mundo Cruel” por el de “La Chica Hot”.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Christian no conseguía convencer al editor de poner las fotos de Fernanda en la sección “La Chica Hot”. Ella, impulsiva como era, no tardaría en armar un escándalo que nos arruinaría por completo, nada tenía que perder, había sido modelo del infortunio tanto en el mundo ficticio como en el real por tanto tiempo que una tragedia más o menos en su vida no hacía gran diferencia. Probamos pagarle más, pero estaba determinada a ser “La chica hot” y amenazaba con revelar nuestro secreto a todo el mundo si no lo hacíamos posible.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Después de tanta convivencia con la ficción caminamos la noche en una realidad donde pululaban seres perturbadores, conseguiríamos un fulano que pudiera resolver el problema que nos aquejaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;Propusimos un trato a Fernanda, permitiríamos que dirigiera un montaje en el cual luciría mejor que nunca. Ella decidió que la noticia sería sobre una modelo de atuendos fetiches. Acudió a la sesión de fotos tan puntual como nosotros, la llevaríamos a cabo en un antro de mala muerte de aspecto deplorable pero que contaba con una tarima, barras, mesas y sillas, y algunas imágenes de cantantes de rock y mariachis.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;Los nervios nos consumían, el que se haría cargo de nuestra fatal musa, estaba en camino. Preparamos la sesión, maquillaje, vestimenta, luces. Fernanda, caprichosa y cambiante, mudó miles de veces sus atuendos, exigió más moretones y arañazos, un látigo, en fin, todos sus caprichos los cumplimos, faltaba poco para deshacernos de ella. Nos suplicó que posáramos en una escena en la cual yo la castigaba con el látigo y Christian la arrastraba del cabello, solo para divertirnos, decía Fernanda. Accedimos, para esa hora el verdugo que contratamos esperaba ansioso afuera. Cuando Fernanda salió a fumar, logramos ingresar al matón. Christian empezó a guardar sus luces, entre tanto, Fernanda reapareció, fastidiándolo con reclamos, aún no había terminado la sesión. Lo fustigó con bofetadas, éll la sujetó de los brazos, yo intentaba calmarla. Fernanda gritaba y forcejeaba, el matón miraba desde un ángulo disimulado, esperando alguna señal. Ante un gesto de Christian, el matón brotó de su escondite amenazando a Fernanda con una pistola. Al rato, ella vociferaba arrebatada de ira: ¡&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;disparame y vas a ser famoso!, ¡por fin van a dar una noticia real estos farsantes traidores! &lt;/span&gt;Indiqué al matón que dejara de apuntar a Fernanda y en ese instante, rápidamente se dio a la fuga, poco después comprendí que lo asustaron los &lt;i&gt;flashes &lt;/i&gt;que de improviso se revelaron tras los pilares del antro.&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN-LEFT: 3pt; TEXT-INDENT: 32.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;El resto de la historia pueden leerla en la sección de sucesos del Semanario &lt;i&gt;Mundo Enfermo&lt;/i&gt;, debo admitirlo, en una versión mucho más emocionante desde la voz de Fernanda, ilustrada con las fotos tomadas que nos revelaba tan abatidos como resignados. También lograron captar al matón huyendo con el arma, los seguidores de nuestra sección, sin embargo, notarán que las fotos donde la castigábamos con el látigo arrastrándola del cabello, son distintas, nuestro semblante de intensa cólera, realmente lograba la escena. &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN-LEFT: 3pt; TEXT-INDENT: 32.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justifyfont-family:georgia;" &gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51); LINE-HEIGHT: 150%font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,51,51);font-family:Calibri;font-size:100%;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;u2:p&gt;&lt;/u2:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/v:imagedata&gt;&lt;/o:lock&gt;&lt;/v:path&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:stroke&gt;&lt;/v:imagedata&gt;&lt;/o:lock&gt;&lt;/v:path&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:stroke&gt;&lt;?xml:namespace prefix = v /&gt;&lt;v:stroke&gt;&lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 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type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/6052077893722183246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=6052077893722183246' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/6052077893722183246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/6052077893722183246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2008/11/visos-de-realidad.html' title='VISOS DE REALIDAD'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SZy1pkN_y2I/AAAAAAAAAEM/_ndhXubSVZA/s72-c/severiaBLOG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-3146124891054999937</id><published>2008-11-10T14:44:00.000-08:00</published><updated>2010-01-01T08:26:06.201-08:00</updated><title type='text'>Insectos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Desde la telaraña de la ciudad emerge un insecto. Insignificante como muchos, un órgano reproductor más en las calles. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Debe recorrer&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;la ciénaga. Se toma el bus para ser un microbio sociable. Ofrece inservibles insumos a los pasajeros, ser molestia de una siesta, el escozor perenne del asfalto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Subir y bajar siendo el fastidio dentro y fuera. La voz que se ahoga en los decibeles de la rancia ciudad. Raída imagen que no podrá postergar &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;su vagina porque la tristeza es solo una variación vaginal, sin saber que en esta jungla pronto será el débil que es devorado lentamente por la boa gigante que digiere al mundo de adentro para afuera. Un cansancio heredado es su tosca armadura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Otro insecto sube al bus. Por ser colorido puede que se demore un poco la intención de espantarlo o aplastarlo. Ambos son rastreros insectos recorriendo superficies de añejo hedor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El insecto colorido lame a cada instante sus heridas, no por eso deja de sangrar. El insecto feo e insignificante es de los que reconstruye algunos segmentos lijando &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;con desazones sus lesiones. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Algunas veces los acontecimientos dibujan una historia y cuando dos insectos anotados en la nómina de vaginas de la ciudad pasean en bus, la noche puede teñirlas de circunstancias, circunstancias de hembra, pero circunstancias, al fin.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El enigma repartido en tres existencias: chofer madurando penumbras de macho; dos insectos vaginales &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;filtrando insoportable &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;fragilidad: esa debilidad fastidiosa que muchos ansían castigar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El instinto del predador&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;dentro de la boa gigante &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;puede ser un quebranta huesos, un profana maldita realidad. La noche revela la condición real del animal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El bus transita, hace el camino con el predador al volante. Las dos hembras - insecto en extremos diagonales besando&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;los cristales de las ventanas.&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;Oscuras calles&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;aliñando la fatalidad,&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;como a la carne y el aderezo el predador &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;vigila&lt;span style="font-size:+0;"&gt; &lt;/span&gt;a las potenciales víctimas por el espejo retrovisor, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ambas y el temblor del pesimismo, el peligro que se adivina. El predador huele el matiz del temor sazona hembras que abate los espejos. Las calles están sin invitados al banquete, aquí &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;hiede a carroña. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Los espejos &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;configuran una complicidad amparada por el temor. El bicho colorido decide oprimir el timbre de parada, el bicho gris la acompaña. El bus no se detiene mas acelera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 35.4pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En la caja atrapa insectos los cristales se empañan por completo. Afuera, la implacable noche condensa &lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;el silencio y la humedad que caldean al predador. Los insectos atacan al predador con aguijones de papel. El predador golpea con brutalidad primero al bicho colorido y luego al bicho gris, ambos intentan combatir con la nulidad del débil que solo aviva el apetito del predador. El bus rueda más noche y sucumbe al descarriarse precipitándose en la soledad. Mutar de mariposa a gusano no es opción Los insectos heridos se arrastran en un último aliento, saben que queda poco tiempo para ver la luz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-3146124891054999937?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/3146124891054999937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=3146124891054999937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3146124891054999937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/3146124891054999937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2008/11/insectos_10.html' title='Insectos'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-420502758320193545.post-2498735337212617687</id><published>2007-06-04T10:59:00.000-07:00</published><updated>2008-11-28T08:03:47.807-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte :  by Anne'/><title type='text'>Glaciar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SSYCJHcCgcI/AAAAAAAAACI/aN2DMM3yDR0/s1600-h/Z196011o.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 160px; height: 223px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SSYCJHcCgcI/AAAAAAAAACI/aN2DMM3yDR0/s320/Z196011o.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270902769522475458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En las temporadas glaciares&lt;br /&gt;soy un témpano de sangre&lt;br /&gt;menos témpano y más sangre&lt;br /&gt;que irriga glaciares porque sí,&lt;br /&gt;porque es fabuloso ser muy perra&lt;br /&gt;y decir que todo me da igual,&lt;br /&gt;que me importa un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;carajo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;el témpano&lt;br /&gt;y la sangre&lt;br /&gt;y las noches heladas en que tirito fuego&lt;br /&gt;y las noches heladas de las hadas&lt;br /&gt;que no existen más que en febriles delirios&lt;br /&gt;de témpano-gente.&lt;br /&gt;Que temporada en el infierno sí fue concebido en un glaciar&lt;br /&gt;y no en el placar …&lt;br /&gt;Que el placar puede aplacar cualquier vanidad siberiana&lt;br /&gt;noruega o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;motherfucker&lt;/span&gt;… de sangrantes hembras&lt;br /&gt;Me da igual … porque soy de sangre&lt;br /&gt;Porque sé coagular&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/420502758320193545-2498735337212617687?l=traficaocasos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://traficaocasos.blogspot.com/feeds/2498735337212617687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=420502758320193545&amp;postID=2498735337212617687' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/2498735337212617687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/420502758320193545/posts/default/2498735337212617687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://traficaocasos.blogspot.com/2007/06/glaciar.html' title='Glaciar'/><author><name>Jasy</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05006349908192232272</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SRi8tGgVYEI/AAAAAAAAABY/wBRryJc2zLI/S220/1055448833amazon_rainbow_.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_14eDo-BbPM0/SSYCJHcCgcI/AAAAAAAAACI/aN2DMM3yDR0/s72-c/Z196011o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
